miércoles, 5 de septiembre de 2012
Ciudad de las Ideas: Una nación entre muchas. Entrevista al historiador...
Ciudad de las Ideas: Una nación entre muchas. Entrevista al historiador...: A los estadounidenses les encanta el béisbol. Y les encanta, además, mirar el béisbol como un repositorio de sus mitos y valores. Pero po...
martes, 4 de septiembre de 2012
Esta pobre voz mía por Eduardo Irigoyen García
Los menores de 30 años –y sobre todo los nacidos luego de 1985- se sorprenderán al saber que en pleno gobierno militar-cívico, cuando muchos hoy ministros, senadores y diputados del partido de gobierno estaban en las cárceles de la dictadura, en la Convención del Partido Colorado, se alzaron voces pidiendo por ellos, por la amnistía.
La más voz más recordada fue la de Maneco Flores Mora.
Por Eduardo Irigoyen (quien el 9 de abril de 1983, estuvo entre el público de la Convención)
En noviembre del 82 la dictadura recibió un segundo castigo en las urnas. El primero ocurrió dos años atrás con la histórica victoria del NO al proyecto de reforma constitucional militarista. Esta vez la paliza la recibieron, también, los sectores políticos de los partidos tradicionales que fueron indiferentes o complacientes ante la dictadura. Surgían las autoridades partidarias con una convención nacional y convenciones departamentales, así como los ejecutivos, que en el caso del Partido Colorado fue presidido por un abogado, periodista, ex legislador y ex ministro llamado Julio María Sanguinetti.
La primera vez que se reunió la Convención Nacional fue a poco de las Internas, en la Corte Electoral. Lo recuerdo bien porque estuve en la vereda, ya que la reunión no fue pública. Luego nos enteramos que se había pedido un minuto de silencio por Zelmar Michelini. Al tiempo, los quinientos convencionales fueron convocados a la entonces ruinosa Casa del Partido Colorado, un 9 de abril de 1983 –esta vez con público- bajo la atenta mirada del Secretario General, Dr. Julio Ma. Sanguinetti y del Presidente de la Convención, el Prof. Luis Hierro Gambardella.
Se discutían los temas que plantearían los colorados ante los militares (otro tanto harían los blancos y los cívicos), para buscar una salida dialogada. Fue entonces que la Corriente Batllista Independiente, por boca de Víctor Vaillant, planteó la amnistía para los presos políticos. Era la primera vez que en un ámbito de este tipo se pronunciaba una palabra que solo se escuchaba entre susurros o se leía en grafitis o volanteadas clandestinas.
Los pachequistas protestaron, otros los tranquilizaban, mientras nosotros los puteábamos.
Entonces, Maneco Flores Mora pidió la palabra.
Todavía recuerdo esas palabras. Conservo una grabación de las mismas. Algún día Ana Portela me dará permiso para compartirla con los oyentes de su programa. Deberían escucharla quienes han elaborado unos espantosos manuales de Historia contemporánea para los estudiantes de Secundaria.
Esto dijo Manuel Flores Mora, abogado, escritor, ensayista, periodista, ex legislador y ex ministro, con su voz cascada, tras un mal que le fue consumiendo la garganta.
Tenía el propósito de permanecer en ella en silencio. Creo sin embargo que es mi deber ocupar brevemente esta tribuna para decir mi apoyo a una palabra que un convencional de la Corriente Batllista Independiente, de la que naturalmente no formo parte, ha pronunciado, para honor de ese movimiento juvenil, para honor del Batllismo y del Partido Colorado y para honor de esta Convención. La palabra que, no se por qué, siento que es la que tiene un contenido mayor de bondad y de grandeza, algunos equivocadamente toman como un desafío.
La palabra amnistía. La palabra ... y lo repito con felicitaciones al convencional Víctor Vaillant, a la Corriente Batllista Independiente (en) cuyo nombre habló y al clima de la Convención de Batlle, primer lugar donde resuena, porque es la única palabra que nos va a llegar a donde estábamos cuando el viejo Don Pepe caminaba por el mundo.
Yo creo que en la noche de hoy, todos los aquí reunidos tenemos que festejar la unanimidad, señor Presidente, con que salen de esta casa los delegados del Batllismo a tratar con las Fuerzas Armadas y con el gobierno de hecho de la República.
La tradición del Batllismo sale con el respaldo de todos los convencionales para plantear los puntos de vista del Batllismo, para recuperar en el país lo que el Batllismo construyó, otros traicionaron y otros perdieron.
He felicitado a Vaillant, he felicitado a la Corriente Batllista Independiente. Creo que ha estado bien la Mesa, creo que ha estado bien el Secretario General, al no someter inmediatamente a votación esta palabra. La palabra amnistía no es una palabra más. Es el secreto del reencuentro del País consigo mismo. Mal nacido el que no la desee. Lo digo yo, que nací en un País donde solo iban presos los ladrones, aquellos que juzgados por la Justicia Ordinaria, habían contravenido los tipos que la Ley establece.
En la amnistía donde todos nos reencontraremos. No hay un solo proceso en América ni en el mundo, que saliendo de una dolorosa situación de hecho, como la que vivimos, haya llegado a la plena libertad sin atravesar, un día, por la palabra amnistía.
Amnistía en España, amnistía en Brasil, donde un régimen durísimo terminó abriendo las puertas para que entraran los desterrados que estaban hasta en Moscú, de vuelta.
Nosotros que no tenemos las ideas de nadie, queremos la amnistía para todos, para con todos discutir y volver a ganar en la lucha libre de las ideas, los mejores rumbos para el País.
Pero así, como en España, como en Brasil, como en la Argentina (donde la amnistía la están pidiendo ahora ¿Quiénes? ... los responsables de los desaparecidos, que la mendigan), aquí también la amnistía es una palabra que se echa a andar y que camina sola.
Felicito a los muchachos que han tenido el coraje de pronunciarla. Esta pobre voz mía, hoy quebrada, pero que para mi orgullo se ha levantado en toda la República para defender al Partido Colorado, no podía irse a la tumba sin recogerla de la boca de los muchachos y pronunciarla a gritos.
Adelante con la amnistía, a imponerla, en la fraternidad, en el perdón, en la igualdad de todos.
Porque si Artigas quería clemencia para los vencidos, los colorados que vencimos a Oribe en la Guerra Grande dijimos que no había vencidos ni vencedores y Don Pepe después de la guerra del cuatro, también proclamó la igualdad de todos los que habían peleado, siguiendo el mandato de sus corazones, en el no siempre claro camino del deber, como dijo el mismo Batlle.
Mis amigos: quería decir solo una palabra. Lo que ha hablado por mi boca no soy yo: es la amnistía que avanza y que será unanimidad mañana en la Convención y después en el País.
Así habló Maneco.
La Convención se puso de pie y muchos –incluidos algunos pachequistas- se acercaron a saludarlo o darle un abrazo entre lágrimas. Maneco, casi sin voz y también emocionado, se fue acompañado por “los muchachos”, como le gustaba decir.
Fue su último discurso público.
Me disculpará el lector algunas consideraciones personales, pero el tema me tocaba de cerca: en esos días mi hermana estaba presa en el Penal de Punta de Rieles (por segunda vez) y mi viejo estaba bajo libertad vigilada, tras un tiempo en el penal de Libertad.
El llanto nos acompañó a muchos durante la dictadura. Tras escuchar a Maneco, nuestras lágrimas ya no fueron de dolor o de bronca: eran de júbilo, porque en ese momento supimos que la amnistía sería una realidad, que los sentimientos de perdón y de fraternidad, devolverían la paz a la República.
Esos bullangueros militantes batllistas, casi todos veinteañeros, que exigíamos democracia, libertad y amnistía, también pedíamos por la libertad de Seregni, por el regreso de Wilson, por todos los que estaban presos o exiliados y lo hacíamos, en plena Convención, con un grito que siempre fue de rebeldía y de victoria: ¡Viva Batlle!http://tl.gd/j5qutk · Reply
Los menores de 30 años –y sobre todo los nacidos luego de 1985- se sorprenderán al saber que en pleno gobierno militar-cívico, cuando muchos hoy ministros, senadores y diputados del partido de gobierno estaban en las cárceles de la dictadura, en la Convención del Partido Colorado, se alzaron voces pidiendo por ellos, por la amnistía.
La más voz más recordada fue la de Maneco Flores Mora.
Por Eduardo Irigoyen (quien el 9 de abril de 1983, estuvo entre el público de la Convención)
En noviembre del 82 la dictadura recibió un segundo castigo en las urnas. El primero ocurrió dos años atrás con la histórica victoria del NO al proyecto de reforma constitucional militarista. Esta vez la paliza la recibieron, también, los sectores políticos de los partidos tradicionales que fueron indiferentes o complacientes ante la dictadura. Surgían las autoridades partidarias con una convención nacional y convenciones departamentales, así como los ejecutivos, que en el caso del Partido Colorado fue presidido por un abogado, periodista, ex legislador y ex ministro llamado Julio María Sanguinetti.
La primera vez que se reunió la Convención Nacional fue a poco de las Internas, en la Corte Electoral. Lo recuerdo bien porque estuve en la vereda, ya que la reunión no fue pública. Luego nos enteramos que se había pedido un minuto de silencio por Zelmar Michelini. Al tiempo, los quinientos convencionales fueron convocados a la entonces ruinosa Casa del Partido Colorado, un 9 de abril de 1983 –esta vez con público- bajo la atenta mirada del Secretario General, Dr. Julio Ma. Sanguinetti y del Presidente de la Convención, el Prof. Luis Hierro Gambardella.
Se discutían los temas que plantearían los colorados ante los militares (otro tanto harían los blancos y los cívicos), para buscar una salida dialogada. Fue entonces que la Corriente Batllista Independiente, por boca de Víctor Vaillant, planteó la amnistía para los presos políticos. Era la primera vez que en un ámbito de este tipo se pronunciaba una palabra que solo se escuchaba entre susurros o se leía en grafitis o volanteadas clandestinas.
Los pachequistas protestaron, otros los tranquilizaban, mientras nosotros los puteábamos.
Entonces, Maneco Flores Mora pidió la palabra.
Todavía recuerdo esas palabras. Conservo una grabación de las mismas. Algún día Ana Portela me dará permiso para compartirla con los oyentes de su programa. Deberían escucharla quienes han elaborado unos espantosos manuales de Historia contemporánea para los estudiantes de Secundaria.
Esto dijo Manuel Flores Mora, abogado, escritor, ensayista, periodista, ex legislador y ex ministro, con su voz cascada, tras un mal que le fue consumiendo la garganta.
Tenía el propósito de permanecer en ella en silencio. Creo sin embargo que es mi deber ocupar brevemente esta tribuna para decir mi apoyo a una palabra que un convencional de la Corriente Batllista Independiente, de la que naturalmente no formo parte, ha pronunciado, para honor de ese movimiento juvenil, para honor del Batllismo y del Partido Colorado y para honor de esta Convención. La palabra que, no se por qué, siento que es la que tiene un contenido mayor de bondad y de grandeza, algunos equivocadamente toman como un desafío.
La palabra amnistía. La palabra ... y lo repito con felicitaciones al convencional Víctor Vaillant, a la Corriente Batllista Independiente (en) cuyo nombre habló y al clima de la Convención de Batlle, primer lugar donde resuena, porque es la única palabra que nos va a llegar a donde estábamos cuando el viejo Don Pepe caminaba por el mundo.
Yo creo que en la noche de hoy, todos los aquí reunidos tenemos que festejar la unanimidad, señor Presidente, con que salen de esta casa los delegados del Batllismo a tratar con las Fuerzas Armadas y con el gobierno de hecho de la República.
La tradición del Batllismo sale con el respaldo de todos los convencionales para plantear los puntos de vista del Batllismo, para recuperar en el país lo que el Batllismo construyó, otros traicionaron y otros perdieron.
He felicitado a Vaillant, he felicitado a la Corriente Batllista Independiente. Creo que ha estado bien la Mesa, creo que ha estado bien el Secretario General, al no someter inmediatamente a votación esta palabra. La palabra amnistía no es una palabra más. Es el secreto del reencuentro del País consigo mismo. Mal nacido el que no la desee. Lo digo yo, que nací en un País donde solo iban presos los ladrones, aquellos que juzgados por la Justicia Ordinaria, habían contravenido los tipos que la Ley establece.
En la amnistía donde todos nos reencontraremos. No hay un solo proceso en América ni en el mundo, que saliendo de una dolorosa situación de hecho, como la que vivimos, haya llegado a la plena libertad sin atravesar, un día, por la palabra amnistía.
Amnistía en España, amnistía en Brasil, donde un régimen durísimo terminó abriendo las puertas para que entraran los desterrados que estaban hasta en Moscú, de vuelta.
Nosotros que no tenemos las ideas de nadie, queremos la amnistía para todos, para con todos discutir y volver a ganar en la lucha libre de las ideas, los mejores rumbos para el País.
Pero así, como en España, como en Brasil, como en la Argentina (donde la amnistía la están pidiendo ahora ¿Quiénes? ... los responsables de los desaparecidos, que la mendigan), aquí también la amnistía es una palabra que se echa a andar y que camina sola.
Felicito a los muchachos que han tenido el coraje de pronunciarla. Esta pobre voz mía, hoy quebrada, pero que para mi orgullo se ha levantado en toda la República para defender al Partido Colorado, no podía irse a la tumba sin recogerla de la boca de los muchachos y pronunciarla a gritos.
Adelante con la amnistía, a imponerla, en la fraternidad, en el perdón, en la igualdad de todos.
Porque si Artigas quería clemencia para los vencidos, los colorados que vencimos a Oribe en la Guerra Grande dijimos que no había vencidos ni vencedores y Don Pepe después de la guerra del cuatro, también proclamó la igualdad de todos los que habían peleado, siguiendo el mandato de sus corazones, en el no siempre claro camino del deber, como dijo el mismo Batlle.
Mis amigos: quería decir solo una palabra. Lo que ha hablado por mi boca no soy yo: es la amnistía que avanza y que será unanimidad mañana en la Convención y después en el País.
Así habló Maneco.
La Convención se puso de pie y muchos –incluidos algunos pachequistas- se acercaron a saludarlo o darle un abrazo entre lágrimas. Maneco, casi sin voz y también emocionado, se fue acompañado por “los muchachos”, como le gustaba decir.
Fue su último discurso público.
Me disculpará el lector algunas consideraciones personales, pero el tema me tocaba de cerca: en esos días mi hermana estaba presa en el Penal de Punta de Rieles (por segunda vez) y mi viejo estaba bajo libertad vigilada, tras un tiempo en el penal de Libertad.
El llanto nos acompañó a muchos durante la dictadura. Tras escuchar a Maneco, nuestras lágrimas ya no fueron de dolor o de bronca: eran de júbilo, porque en ese momento supimos que la amnistía sería una realidad, que los sentimientos de perdón y de fraternidad, devolverían la paz a la República.
Esos bullangueros militantes batllistas, casi todos veinteañeros, que exigíamos democracia, libertad y amnistía, también pedíamos por la libertad de Seregni, por el regreso de Wilson, por todos los que estaban presos o exiliados y lo hacíamos, en plena Convención, con un grito que siempre fue de rebeldía y de victoria: ¡Viva Batlle!http://tl.gd/j5qutk · Reply
creartehistoria: Ficha 9 para 2do. Año de Ciclo Básico
creartehistoria: Ficha 9 para 2do. Año de Ciclo Básico: Antiguo Régimen Europa en los siglos XVI XVII y XVIII Definición El Antiguo Régimen se da en Europa durante la Edad Moderna, es decir, en...
viernes, 31 de agosto de 2012
El Krausismo en el pensamiento liberal y su influencia en José Batlle y Ordóñez.
Francisco Giner de los Ríos(1839-1915) continúa la obra de su maestro Julian Sanz del Río, en la misma línea filosófica de Krause y de Ahrens. En "Estudios jurídicos y políticos" (1875), que influyó absolutamente en los jóvenes que comenzaron a formarse intelectualmente en 1870 en adelante, entre ellos Prudencio Vazquez y Vega y José Batlle y Ordóñez, incluye tres grande slíneas de análisis: "La política Antigua y la política nueva(1868-1872), la soberanía política(1872) y un artículo de Ahrens titulado "Estado presente de la ciencia política y bases para su reforma" Este artículo sostenía en su núcleo medular conceptos como "Todo un ciclo de la civilizaci´pon toca manifiestametne a su fin en la vida y la ciencia del Estado. La teoría liberal y constitucional, hasta aquí dominante(...) ha respondido mal en las grandes conmociones de los últimos tiempos.. Creen uno hallar en el naufragio de esa doctrina señal de la decadencia de la vida misma del Estado y ven acrecentarse el peligro de una lucha y alternada victoria entre la arbitrariedad de las masas y la de los gobiernos que ha de arruinar a la sociedad entera."Ahrens citado por Giner de los Ríos Pág.228. Estudios Jurídicos(1875). Estas palabras muestran el diagnóstico de la incapacidad del Estado para resolver los problemas de la sociedad. Los pensadores liberales españoles avanzaron en la formulación de políticas concretas.El krausismo español de fines del siglo XIX protestaron contra la idea del estado mínimo y prescindente y Giner de los Ríos sostenía en 1898: " Lo spartidos liberales experimentan hoy en toda Europa honda crisis y no sé si diga verdadera disolución. Lapetrificación de esos partidos les hace mirar o con indiferencia tantos y tantos problemas sociales de sustancia que van empujando al espíritu a buscarles solución más o menos perfecta". Desde el punto de vista político, Batlle, sigue a los Krausistas españoles en su interpretación de Ahrens planteando la reforam del sisteam liberal sin modificar la vigencia de la libertad en su mayor extensión posible:Acá comienza el debate: Las cuestiones y problemas del Estado Liberal marcan el surgimiento y el desarrollo de las soluciones socialistas o comunistas. Ahrens y Batlle deciden atacar esos problemas sobre la base de la reforma de la sociedad liberal dando un papel muy importante al Estado.
Krause es uno de los teóricos más influyentes en nuestro país y sus ideas tienden a armonizar los fines individuales, siendo el Estado el que lo debe llevar adelante. Siendo el Estado una forma exterior de justicia su función es: "(...) asegurar a los ciudadanos las condiciones para cumplir libremente la totalidad de su destino; pero las condiciones exteriores de libertad y de mérito moral, las intimidades de ánimo y las potecias superiores del entendimiento y la voluntad estan fuera de su esfera y sobre sus medios. Bajo estos respectos el Estado puede solo dar las condiciones exteriores, puede concurrir a su modo, prestando derecho a la actividad de las otras instituciones relativas al destino humano; pero el Estado no puede fundar ni dirigir la vida interior de estas instituciones. Hasta aquí no alcanzan las leyes ni los medios políticos; éstos pueden impedir y hasta destruir fuerzas materiales; pero no tocan el espíritu, ni al ánimo. El Estado cuida de que no impida a los ciudadanos la prosecusión y cumplimiento de su destino individual y social, sino más bién que todo preste condición favorable para este fin, y con esta idea aspira a convertir las relaciones sociales en un sistema de recíproca condicionalidad humana. Pero lo que el hombre interior puede y debe realizar en sí, su cultura en ciencia y arte, en moral y religión, debe al Estado dejarlo a la libertad y a las influencias espontáneas, las sociales y exteriores, como las individuales e interiores sobre el hombre"
Este pensamiento es mejorado y complementado por Ahrens, al denunciar una sucesión de problemas en la definición de la doctrina liberal clásica que va a ser solucionada por la intervención del Estado. Para Ahrens el Estado es una institución que debe buscar el desarrollo social por lo que en una visión extrema el Estado puede ser empresario, agricultor, industrial, etc.. Por lo que, siguiendo a Ahrens, el Estado podrá proporcionar los instrumentos legales que fomenten el desarrollo de la sociedad civil, ya sean estas civiles, industriales o educativas. Pero su intervención deberá ser limitado por la propias iniciativas que las asociaciones determinen: "El Estado(...) no es una institución de simple policía, de seguridad y de protección; sin extralimitarse de su propio objeto, puede y debe ayudar al desarrollo social, puede y debe facilitar por medidas legales la constitución y la acción de todo género de asociaciones(...) Para Krause y para Ahrens la justificación del intervencionismo estatal en distintos campos de la realidad social, tiene su fundamento en la unidad y organicidad de la vida, o sea fundamentando la importancia del Estado asistencialista o benefactor y finalmente en la legitimación de las empresas públicas. El propio Ahrens sostenía: " El Estado ya no es una institución de simple policía, se guridad y de protección(...) puede y debe ayudar al desarrollo social, puede y debe facilitarpor medidas legales la cosntitución y la acció de todos los géneros de asociaciones(...) por los objetos de consumo y por la producción común" El fin último dse la institución Estado debería ser, entonces, la realización moral de los fines del ser humano. La tutoría del Estado está fundada en la naturaleza del hombre, entendido este como individuo y como humanidad la protección de aquello a que debe su ser. El proteccionismo que el Estado deberá desarrollar, a diferencia de la visión liberal abstensionista e indiferente, la reconstitución del equilibrio social. El liberalismo como sostenía Ardao llegó a constituirse como una conciencia nacional en el Uruguay del 900. La denominada cosntrucción de la fe en el Estado se la debemos a Karl Krause, filósofo postkantiano y fueron difundidas por obras de Heinrich Ahrens y Guillaume Tiberghien que representaban la corriente belga del krausismo.
Las primeras alusiones de esta filosofía fueron realizadas por Carlos María Ramírez en el curso de Derecho Constitucional a aprtir de 1871 en la Facultad de Derecho. A partir de 1878 fue la filosofía oficial de la cátedra de Derecho Natural y la figura más reprsentativa fue Prudencio Vázquez y Vega. También Domingo Arena fue influido por Krause, aunque se defnía como "socialista importado y sin programa".
"Este ejemplar de la obra de Ahrens me ha sido regalado por Areco. Es un obsequio que aprecio mucho, porque en esta gran obra he foramdo mi criterio sobre el derecho y ella me ha servido de guía en mi vida pública" JBO-1913
(...)"Si por una circunstancia cualquiera-escribió Ardao a propósito de este texto de Batlle, en su libro Batlle y Ordóñez y el positivismo filosófico(1951) toda la documentación que hasta aquí hemos acopiado sobre la actuación y las ideas filosóficas de Batlle y Ordóñez se hubiera perdido, no quedando ni siquiera el recuerdo de ella, y solo restara este breve autígrafo suyo, bastaría y sobraría él para destruir totalmente, definitivamente, la curiosa leyenda que ha venido presentando a su personalidad y a su obra inspiradas en positivismo comtiano(...) esforzoso tomar a dicha obra como su fundamental inspiración en el campo de la filosofía practica desde el momento en que el citado autógrafo resulta confiramdo al confrontarse su acción de político y estadista con el contenido doctrinario de aquella" El Dr. Ardao cita varios pasajes de la obra de Ahrens,con la finalidad de pensamiento entre las fuentes krausistas y la filosofía del Derecho, del Estado y del propio Uruguay que Batlle adopta y lleva adelante como programa de ideas y de acción. El eje de la reforma era el Estado para llevar adelante una reforam social, una mejoría en las condiciones de vida para mejorar la distribución de los bienes espirituales y materiales. Cita Ardao del libro de Ahrens:"En fin, la ciencia intermedia entre la Filosofía y la Historia del Derecho, y dependiendo de los dos, es la Ciencia Política; ella pide, por un lado a la filosofía del Derecho el conocimiento del objeto de la sociedad y de los principios de la organización civil, y consulta por otro, en la Historia, el derecho positivo, y en la estadística, los precedentes de un pueblo, el caracter y costumbres de sus instituciones. Con arreglo a estos datos, expone la ciencia política, las reforams para que el pueblo está preparado para su progreso por su progreso anterior, y que puede act.ualmente realizar. La política es, pues, la ciencia que sobre bases históricas y en proporción a las fuerzas existentes, expone el conjunto de las condiciones y los medios propios para asegurar el progreso continuo y para realizar las reformas más próximas al estado social(...)La política puede, por lo tanto, efinirse como la doctrina de los principios y los medios de la reforma sucesiva del Estado y de todas las relaciones de derecho"
Ver. Delio, Luis M. Nuevo enfoque sobre los origenes intelectuales del Batllismo. FCU. 2007
Ahrens, E. Curso de Derecho Natural. Pag.320
Krause, K. El Ideal de la humanidad para la vida
Berisso, Lia/Bernardo, H. Introducción al pensamiento uruguayo.
Lagrotta, M. Domingo Arena, realidades y utopías. Arca.2009
Francisco Giner de los Ríos(1839-1915) continúa la obra de su maestro Julian Sanz del Río, en la misma línea filosófica de Krause y de Ahrens. En "Estudios jurídicos y políticos" (1875), que influyó absolutamente en los jóvenes que comenzaron a formarse intelectualmente en 1870 en adelante, entre ellos Prudencio Vazquez y Vega y José Batlle y Ordóñez, incluye tres grande slíneas de análisis: "La política Antigua y la política nueva(1868-1872), la soberanía política(1872) y un artículo de Ahrens titulado "Estado presente de la ciencia política y bases para su reforma" Este artículo sostenía en su núcleo medular conceptos como "Todo un ciclo de la civilizaci´pon toca manifiestametne a su fin en la vida y la ciencia del Estado. La teoría liberal y constitucional, hasta aquí dominante(...) ha respondido mal en las grandes conmociones de los últimos tiempos.. Creen uno hallar en el naufragio de esa doctrina señal de la decadencia de la vida misma del Estado y ven acrecentarse el peligro de una lucha y alternada victoria entre la arbitrariedad de las masas y la de los gobiernos que ha de arruinar a la sociedad entera."Ahrens citado por Giner de los Ríos Pág.228. Estudios Jurídicos(1875). Estas palabras muestran el diagnóstico de la incapacidad del Estado para resolver los problemas de la sociedad. Los pensadores liberales españoles avanzaron en la formulación de políticas concretas.El krausismo español de fines del siglo XIX protestaron contra la idea del estado mínimo y prescindente y Giner de los Ríos sostenía en 1898: " Lo spartidos liberales experimentan hoy en toda Europa honda crisis y no sé si diga verdadera disolución. Lapetrificación de esos partidos les hace mirar o con indiferencia tantos y tantos problemas sociales de sustancia que van empujando al espíritu a buscarles solución más o menos perfecta". Desde el punto de vista político, Batlle, sigue a los Krausistas españoles en su interpretación de Ahrens planteando la reforam del sisteam liberal sin modificar la vigencia de la libertad en su mayor extensión posible:Acá comienza el debate: Las cuestiones y problemas del Estado Liberal marcan el surgimiento y el desarrollo de las soluciones socialistas o comunistas. Ahrens y Batlle deciden atacar esos problemas sobre la base de la reforma de la sociedad liberal dando un papel muy importante al Estado.
Krause es uno de los teóricos más influyentes en nuestro país y sus ideas tienden a armonizar los fines individuales, siendo el Estado el que lo debe llevar adelante. Siendo el Estado una forma exterior de justicia su función es: "(...) asegurar a los ciudadanos las condiciones para cumplir libremente la totalidad de su destino; pero las condiciones exteriores de libertad y de mérito moral, las intimidades de ánimo y las potecias superiores del entendimiento y la voluntad estan fuera de su esfera y sobre sus medios. Bajo estos respectos el Estado puede solo dar las condiciones exteriores, puede concurrir a su modo, prestando derecho a la actividad de las otras instituciones relativas al destino humano; pero el Estado no puede fundar ni dirigir la vida interior de estas instituciones. Hasta aquí no alcanzan las leyes ni los medios políticos; éstos pueden impedir y hasta destruir fuerzas materiales; pero no tocan el espíritu, ni al ánimo. El Estado cuida de que no impida a los ciudadanos la prosecusión y cumplimiento de su destino individual y social, sino más bién que todo preste condición favorable para este fin, y con esta idea aspira a convertir las relaciones sociales en un sistema de recíproca condicionalidad humana. Pero lo que el hombre interior puede y debe realizar en sí, su cultura en ciencia y arte, en moral y religión, debe al Estado dejarlo a la libertad y a las influencias espontáneas, las sociales y exteriores, como las individuales e interiores sobre el hombre"
Este pensamiento es mejorado y complementado por Ahrens, al denunciar una sucesión de problemas en la definición de la doctrina liberal clásica que va a ser solucionada por la intervención del Estado. Para Ahrens el Estado es una institución que debe buscar el desarrollo social por lo que en una visión extrema el Estado puede ser empresario, agricultor, industrial, etc.. Por lo que, siguiendo a Ahrens, el Estado podrá proporcionar los instrumentos legales que fomenten el desarrollo de la sociedad civil, ya sean estas civiles, industriales o educativas. Pero su intervención deberá ser limitado por la propias iniciativas que las asociaciones determinen: "El Estado(...) no es una institución de simple policía, de seguridad y de protección; sin extralimitarse de su propio objeto, puede y debe ayudar al desarrollo social, puede y debe facilitar por medidas legales la constitución y la acción de todo género de asociaciones(...) Para Krause y para Ahrens la justificación del intervencionismo estatal en distintos campos de la realidad social, tiene su fundamento en la unidad y organicidad de la vida, o sea fundamentando la importancia del Estado asistencialista o benefactor y finalmente en la legitimación de las empresas públicas. El propio Ahrens sostenía: " El Estado ya no es una institución de simple policía, se guridad y de protección(...) puede y debe ayudar al desarrollo social, puede y debe facilitarpor medidas legales la cosntitución y la acció de todos los géneros de asociaciones(...) por los objetos de consumo y por la producción común" El fin último dse la institución Estado debería ser, entonces, la realización moral de los fines del ser humano. La tutoría del Estado está fundada en la naturaleza del hombre, entendido este como individuo y como humanidad la protección de aquello a que debe su ser. El proteccionismo que el Estado deberá desarrollar, a diferencia de la visión liberal abstensionista e indiferente, la reconstitución del equilibrio social. El liberalismo como sostenía Ardao llegó a constituirse como una conciencia nacional en el Uruguay del 900. La denominada cosntrucción de la fe en el Estado se la debemos a Karl Krause, filósofo postkantiano y fueron difundidas por obras de Heinrich Ahrens y Guillaume Tiberghien que representaban la corriente belga del krausismo.
Las primeras alusiones de esta filosofía fueron realizadas por Carlos María Ramírez en el curso de Derecho Constitucional a aprtir de 1871 en la Facultad de Derecho. A partir de 1878 fue la filosofía oficial de la cátedra de Derecho Natural y la figura más reprsentativa fue Prudencio Vázquez y Vega. También Domingo Arena fue influido por Krause, aunque se defnía como "socialista importado y sin programa".
"Este ejemplar de la obra de Ahrens me ha sido regalado por Areco. Es un obsequio que aprecio mucho, porque en esta gran obra he foramdo mi criterio sobre el derecho y ella me ha servido de guía en mi vida pública" JBO-1913
(...)"Si por una circunstancia cualquiera-escribió Ardao a propósito de este texto de Batlle, en su libro Batlle y Ordóñez y el positivismo filosófico(1951) toda la documentación que hasta aquí hemos acopiado sobre la actuación y las ideas filosóficas de Batlle y Ordóñez se hubiera perdido, no quedando ni siquiera el recuerdo de ella, y solo restara este breve autígrafo suyo, bastaría y sobraría él para destruir totalmente, definitivamente, la curiosa leyenda que ha venido presentando a su personalidad y a su obra inspiradas en positivismo comtiano(...) esforzoso tomar a dicha obra como su fundamental inspiración en el campo de la filosofía practica desde el momento en que el citado autógrafo resulta confiramdo al confrontarse su acción de político y estadista con el contenido doctrinario de aquella" El Dr. Ardao cita varios pasajes de la obra de Ahrens,con la finalidad de pensamiento entre las fuentes krausistas y la filosofía del Derecho, del Estado y del propio Uruguay que Batlle adopta y lleva adelante como programa de ideas y de acción. El eje de la reforma era el Estado para llevar adelante una reforam social, una mejoría en las condiciones de vida para mejorar la distribución de los bienes espirituales y materiales. Cita Ardao del libro de Ahrens:"En fin, la ciencia intermedia entre la Filosofía y la Historia del Derecho, y dependiendo de los dos, es la Ciencia Política; ella pide, por un lado a la filosofía del Derecho el conocimiento del objeto de la sociedad y de los principios de la organización civil, y consulta por otro, en la Historia, el derecho positivo, y en la estadística, los precedentes de un pueblo, el caracter y costumbres de sus instituciones. Con arreglo a estos datos, expone la ciencia política, las reforams para que el pueblo está preparado para su progreso por su progreso anterior, y que puede act.ualmente realizar. La política es, pues, la ciencia que sobre bases históricas y en proporción a las fuerzas existentes, expone el conjunto de las condiciones y los medios propios para asegurar el progreso continuo y para realizar las reformas más próximas al estado social(...)La política puede, por lo tanto, efinirse como la doctrina de los principios y los medios de la reforma sucesiva del Estado y de todas las relaciones de derecho"
Ver. Delio, Luis M. Nuevo enfoque sobre los origenes intelectuales del Batllismo. FCU. 2007
Ahrens, E. Curso de Derecho Natural. Pag.320
Krause, K. El Ideal de la humanidad para la vida
Berisso, Lia/Bernardo, H. Introducción al pensamiento uruguayo.
Lagrotta, M. Domingo Arena, realidades y utopías. Arca.2009
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