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domingo, 25 de octubre de 2020

 

La prensa, los periodistas, la democracia.

Crónica breve.

Antecedentes.



"El 23 de octubre de 1815 José Artigas envió un oficio al Cabildo de Montevideo apoyando la publicación de Mateo Vidal –“Prospecto Oriental”- que calificó como una “herramienta fundamental” y exhortando a los cabildantes a promover la libertad de prensa en el territorio nacional. Este acto motivó a los legisladores para el establecimiento del “Día del Periodista” el 23 de octubre de cada año. En el periodo de 1830 al 37, la prensa adquirió un desarrollo notable, registrándose más de 50 diarios y periódicos aparecidos esos años. Entre ellos, El Nacional (1835-1836) Ya en medio de una lucha civil y en vísperas de la Guerra Grande, reflejó la cultura de la época y las aspiraciones de la juventud el periódico El Iniciador, que apareció en 1838, fundado por Lamas y el argentino Miguel Cané. En este

 

 

Julio César Grauert (Montevideo, 13 de noviembre de 1902 - 26 de octubre de 1933) Primer Legislador y Periodista asesinado por una dictadura en el Uruguay.




Breve crónica y  apuntes biográficos.

«No hay libertad política si no hay libertad económica. Ninguna de las libertades, por sí sola, puede subsistir si no actúa y funciona la libertad económica. Y la democracia política de nada vale si no se impregna de esta instrumentación para obtener la distribución de los bienes sociales»

 

martes, 20 de octubre de 2020

 

Semblanza de Don Frutos.

Fructuoso Rivera un caudillo excepcional.



 

El respetado y querido profesor Lincoln Maiztegui inicia su análisis sobre  Rivera con las descripción que realizara  del caudillo Manuel Herrera y Obes en tiempos de la Guerra Grande: “ Id y preguntad, desde Canelones  a Tacuarembó, quién es el mejor jinete de la República, quién es el mejor baqueano, quién es el más sangre fría en la pelea, quién el más generoso de todos, quién, en fin, el mejor patriota, a su modo de entender la patria, y os responderán todos: el general Rivera”

 

miércoles, 14 de octubre de 2020

 

Pando y el Che. Mitos y realidades



Para la izquierda latinoamericana, la democracia nunca fue un asunto fácil, ha insistido siempre su compromiso con la misma, pero al mismo tiempo la ha violado. Durante décadas del siglo XX despreció tajantemente a la democracia y la consideró como una imposición, como una burocracia que tenía como objetivo postergar a la sociedad. Pues bien, dos hechos, devenido en fuertes mitos, enlazan la historia de América Latina con nuestra historia. Ambos nos llevaron a una escalada de violencia y de dictaduras posteriores.

 

El inicio del mito. El ejército boliviano cometió el único error de campaña una vez lograda la captura del máximo trofeo de la Guerra Fría en América Latina. La captura de Ernesto “che” Guevara fue transformada, la imagen de indigente, de un revolucionario abandonado por todos, vencido sin remedio y envuelto en trapos fue preparado para mostrarlo a la prensa. Lo colocaron en una lápida de concreto, le quitaron las cuerdas con que venía agarrado del helicóptero que lo había trasladado desde La Higuera, y le pidieron a una enfermera que lo lavara, lo afeitara para cuando un enjambre de periodistas y fotógrafos lo vieran. Fue captado para la posteridad por Freddy Alborta y el general Gary Prado Salmón uno de sus más tenaces perseguidores escribió en su informe:



“ Lo lavaron, lo vistieron, lo acomodaron, bajo instrucciones del médico forense. Porque había que mostrar la identidad, mostrarle al mundo que el Che habías sido derrotado; le hemos ganado a éste. No era cuestión de mostrar como se mostraba siempre a los guerrilleros, que impactaban muchísimo, unas caras así retorcidas. Esa fue una de las cosas que me llevó a ponerle el pañuelo en la mándibula al Che, para que no se deforme, precisamente. Instintivamente, todos lo que querían era mostrar que éste era el Che; poder decir; Aquí está, hemos ganado. Ese era el sentimiento que había en las Fuerzas Armadas de Bolivia, que habíamos ganado la Guerra. Que no quedara duda de su identidad, porque si le poníamos tal como estaba, así, sucio, andrajoso, despeinado y todo eso hubiera quedado la duda”