La economía clásica: del mercantilismo al análisis del mercado y la distribución
La economía clásica surge en Europa entre fines del siglo XVIII y mediados del XIX como respuesta intelectual a las limitaciones del mercantilismo y a las profundas transformaciones económicas asociadas a la Revolución Industrial. Mientras el mercantilismo concebía la riqueza como acumulación de metales preciosos y defendía la intervención activa del Estado, los economistas clásicos desplazaron el eje del análisis hacia el trabajo, la producción, el mercado y la distribución social del ingreso.
Este giro no fue meramente técnico, sino profundamente político e ideológico: implicó una nueva concepción de la sociedad, del Estado y de las relaciones económicas, cuyos efectos se extenderían a América Latina y al Uruguay en particular.

