Datos personales

sábado, 31 de enero de 2026

Transformación productiva, sistema monetario y crisis financiera. Ficha 2

FICHA DE ESTUDIO Nº 2

Transformación productiva, sistema monetario y crisis financiera (1860–1868)



De las vaquerías a la estancia–empresa: bases del nuevo orden económico

Hasta mediados del siglo XIX, la economía rural uruguaya se estructuraba en torno a las vaquerías, una forma de explotación extensiva del ganado cimarrón orientada principalmente a la exportación de cueros. Este sistema, de baja inversión y débil organización productiva, resultaba funcional a una economía poco monetizada y escasamente integrada.

A partir de 1860, este modelo entra en declive y se consolida progresivamente la estancia–empresa, caracterizada por:

  • Propiedad privada claramente delimitada

  • Alambramiento sistemático de los campos

  • Introducción de razas mejoradas

  • Producción orientada al mercado internacional

  • Uso creciente de trabajo asalariado

Como señalan Barrán y Nahum, este pasaje implicó “una verdadera revolución silenciosa en el agro, que transformó no solo la producción sino las relaciones sociales rurales” (Barrán & Nahum, 1971).

La Revolución Lanar y su impacto económico–social

En estrecha relación con la modernización agraria se desarrolla la Revolución Lanar, fenómeno central entre las décadas de 1850 y 1870. La expansión del ovino respondió a la alta demanda de lana por parte de la industria textil europea, especialmente británica.

Ventajas económicas:

  • Menor capital inicial que el vacuno

  • Mayor rentabilidad a corto plazo

  • Integración rápida al comercio exterior

Consecuencias estructurales:

  • Aceleración del alambramiento

  • Reducción del acceso libre a la tierra

  • Desplazamiento de peones rurales tradicionales

  • Creciente monetización de la economía agraria

La lana se convirtió en un producto estratégico, profundizando la dependencia del mercado externo y vinculando directamente al productor rural con el sistema financieroMonetización de la economía y problema de la moneda nacional

La transformación productiva exigía un cambio paralelo en el plano monetario. El Uruguay de comienzos del siglo XIX había funcionado con una circulación monetaria caótica, basada en monedas extranjeras, metales preciosos y billetes privados.

Hacia 1860, el crecimiento del comercio, el crédito y las exportaciones impuso la necesidad de:

  • Un sistema monetario más estable

  • Instrumentos de crédito

  • Bancos capaces de financiar producción y comercio

Sin embargo, el país carecía de una moneda nacional sólida, lo que dio lugar a un intenso debate entre:

  • Orismo: defensa de la moneda respaldada en oro, asociada a estabilidad y disciplina fiscal

  • Cursismo: aceptación del papel moneda y del crédito bancario como motores del crecimiento

Este conflicto reflejaba una tensión estructural entre estabilidad monetaria y expansión económica, que marcará toda la segunda mitad del siglo XIX.

Desarrollo bancario y expansión del crédito

En este contexto surgen y se expanden los primeros bancos modernos, muchos de ellos de capital extranjero o mixto. Estas instituciones financiaron:

  • Exportaciones laneras

  • Importaciones de bienes manufacturados

  • Obras de infraestructura

  • Actividades comerciales urbanas

Uno de los actores más relevantes fue el Banco Mauá, vinculado al empresario brasileño Irineu Evangelista de Souza, Barón de Mauá, figura central del capitalismo rioplatense del siglo XIX.

El banco operaba como:

  • Casa de crédito

  • Emisor de papel moneda

  • Intermediario del comercio regional

Su funcionamiento dependía fuertemente de la confianza, del flujo de capitales externos y de la estabilidad política.

La crisis de 1868: quiebra del Banco Mauá

La crisis financiera de 1868 marcó el primer gran colapso bancario del Uruguay moderno. La caída del Banco Mauá fue consecuencia de una combinación de factores:

  • Emisión excesiva de papel moneda

  • Fragilidad del respaldo metálico

  • Endeudamiento creciente

  • Inestabilidad política regional

  • Retracción del crédito internacional

La quiebra tuvo efectos inmediatos:

  • Pérdida de confianza en el sistema bancario

  • Paralización del crédito

  • Caída de la actividad comercial

  • Impacto negativo sobre productores rurales y comerciantes

Henry Finch señala que esta crisis evidenció “la extrema vulnerabilidad de una economía en crecimiento, sostenida sobre bases financieras débiles y dependientes del capital externo” (Finch, 1980).

Articulación entre agro, banca y crisis

Desde una perspectiva estructural, la crisis de 1868 no fue un accidente aislado, sino el resultado lógico de un modelo económico basado en:

  • Expansión agroexportadora

  • Monetización acelerada

  • Crédito bancario poco regulado

  • Ausencia de un Estado con capacidad de control financiero

La modernización del agro (estancia–empresa y lana) generó riqueza, pero también exigió un sistema financiero que el país aún no estaba en condiciones de sostener.

Texto clave 

“El progreso material precedió a la organización institucional; el crédito llegó antes que la regulación.”
— Henry Finch, Historia económica del Uruguay contemporáneo.

Comentario:
La frase resume el núcleo del problema: crecimiento económico sin andamiaje financiero sólido.

Ideas fuerza 

  • La Revolución Lanar impulsó la monetización de la economía

  • La estancia–empresa necesitó crédito y banca

  • El sistema monetario era frágil y desordenado

  • El Banco Mauá simboliza el capitalismo temprano rioplatense

  • La crisis de 1868 anticipa problemas recurrentes del modelo uruguayo

Bibliografía

  • Barrán, J. P., & Nahum, B. (1971). Historia rural del Uruguay moderno. Montevideo: Banda Oriental.

  • Finch, H. (1980). Historia económica del Uruguay contemporáneo. Montevideo: EBO.

  • Real de Azúa, C. (1984). El impulso y su freno. Montevideo: Banda Oriental.

  • Nahum, B. (1994). Manual de historia del Uruguay. Montevideo: EBO.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.