Datos personales

sábado, 18 de agosto de 2018

Luis Batlle Berres y Francis Fukuyama. Puntos de encuentro.


Luis Batlle y Fukuyama. Puntos de encuentro.



Un gobierno moderno y eficaz debe encontrar el equilibrio entre un Estado sólido y competente con las instituciones jurídicas que lo obligan a actuar en pos del interés de los ciudadanos en un sentido amplio. Muchos países consolidan las instituciones democráticas mientras realizan la construcción estatal. No es nuestro caso. Se pregunta Francis Fukuyama en Autonomía y subordinación( Deusto, 1914): ¿ Cómo se alcanza un Estado productivo y administrativamente competente? La verdad es que desde el fin de la Segunda Guerra Mundial muchos Estados han fomentado intentos de reforma de sectores públicos. Uno de los caminos es aumentar la transparencia de la gestión y  las responsabilidades democráticas. Para que esto tenga éxito se parte de una base generalmente equivocada que es que los votantes tienen información concreta acerca de los funcionarios públicos incompetentes o corruptos, entonces utilizaran el poder de las urnas para desplazarlos de sus cargos. Muchas reformas han tratado también de aumentar el número de normas que deben cumplir los funcionarios estatales. Las reformas pasan por la relación que establecen los economistas de Principal-Agente. El principal es el encargado de llevar adelante la toma de decisiones y el que da las instrucciones a las jerarquías de agentes subordinados. En una empresa privada el principal es el dueño del negocio el cual delega su autoridad en una junta directiva, por ejemplo. En una Democracia, el principal es todo el pueblo el cual a través de las elecciones delega su autoridad en una asamblea legislativa, o sea sus representantes. Siguiendo este análisis a mayor democracia menor corrupción y mejor gobierno. De esto suponemos con razón que la construcción estatal y la construcción de la democracia no es sinónimo y que existe siempre una tensión entre ambos conceptos.. Los gobiernos modernos deben proporcionar una amplia variedad de servicios complejos desde informes meteorológicos hasta la dirección de las fuerzas armadas, regula los servicios de apoyo a la agricultura. En definitiva la capacidad estatal esta condicionada a los recursos, los funcionarios mejor formados y comprometidos no lo estarán si no reciben una remuneración acorde o no tiene los instrumentos indispensables para su función. Los componentes del orden político que conforman la democracia liberal moderan o sea el Estado, el principio de legalidad y la responsabilidad son complementarios. La realidad en los tiempos que corren es que la democracia contemporánea debe hacer frente es a la incapacidad para proporcionar lo esencial que la gente espera, la seguridad, el crecimiento económico y servicios públicos de calidad.


Como el Uruguay, no hay.
Luis Batlle Berres en su pensamiento político, económico y social sostenía que el el desarrollo de un modelo industrialista en el que el Estado ejerciese un importante rol de árbitro en materia de conciliación de clase y de dirigismo económico permitiría la paz social y el desarrollo. También planteó la plena vigencia de la democracia y la libertad consolidando los interese del sector empresarial y de los sectores medios y obreros en torno a la industria nacional. Por supuesto que era una visión contraria al que proponía los sectores agropecuarios. La idea era no imitar los modelos populistas latinoamericanos cuyo arquetipo era el peronismo. En el discurso que realiza al asumir la presidencia Don Luis sostuvo: “ Nosotros, los que fuimos formados en los últimos aleteos de la filosofía liberal y dimos los primeros pasos hacia la socialización de ciertas actividades del organismo social, comprendemos que tenemos que continuar ese ritmo para encauzarlo en las vías normales. Apresurase aser justos, es asegurar la tranquilidad; es brindarle al ciudadano los elementos principales y básicos para que tenga la felicidad de vivir y hasta él lleguen los beneficios de la riqueza. Apresurarse a ser justos, es luchar por el orden y es asegurar el orden”
El Estado debía adelantarse al conflicto social a través de una política de equilibrio que diese seguridad a los sectores más desposeídos con una adecuada redistribución de la riqueza y una mayor justicia social siempre en el marco de respeto a la democracia y a sus principios como la libertad de expresión, la libertad de opinión, las garantías individuales, la propiedad privada. 


Para Luisito y para los batllistas la democracia y la libertad son la base del progreso y la justicia social y siguiendo el pensamiento de Don Pepe que los ricos sean menos ricos para que los pobres sean menos pobres. El batllismo integra los conceptos de Democracia, libertad, orden, paz social y pueblo. La lucha por la paz exige el respeto a la ley. Nada es más neceario para el individuo que la libertad que solo se alcanza con la democracia. La seguridad económica sin libertad es opresión en lo social y dictadura en lo político. Sin libertad los obreros no podrán alcanzar ninguan conquista económica.

El modelo industrialista planteaba el desarrollo de las industrias existentes y tratar de crea otras nuevas aplicando medidas proteccionistas sostenidas en el manejo del tipo de cambios. La actividad privada debía ser apoyada y sería el centro de la actividad económica amparadas pro el proteccionismo estatal. Pero en caso de necesidad el Estado debe ampliar sus funciones asumiendo la responsabilidad del manejo de Empresa Públicas estratégicas. Todo este proceso no debía obviar el factor humano, el trabajador es el principal protagonista, por lo tanto se le debía otorgar toda clase de compensaciones. El capital debía ser benefactor y su objetivo no sería la simple ganancia sino la  distribución de la riqueza. El intervencionismo estatal, entonces, se debe realizar en defensa del interés general, la acción estatal es crear nuevas soluciones que den solidez a la organización social. Ya Don José Batlle y Ordóñez rechazaba el antagonismo entre el capital y el trabajo y por extensión la lucha de clases. La conciliación de clases la realiza el Estado con el concepto de que la riqueza no es solo del propietario, también lo es del trabajador que con su trabajo la crea y por lo tanto se debe compartir con la frase de que la lucha de clases surge d ela injusticia de clases, el batllismo construyó el Uruguay tal cual lo disfrutamos hoy.

 Es imprescindible el retorno del batllismo al gobierno.

Ver:
Fukuyama, Francis. Orden y Deccadencia de la Política. Deusto. 2014

domingo, 24 de junio de 2018

Batllismo y LIberalismo. Aportes para el debate.


Batllismo y liberalismo.


Para estudiar el liberalismo deberíamos utilizar dos enfoques diferentes uno ideológico que se interesa por las ideas y uno sociológico que se enfoque en las bases sociales. Parecen enfoques contradictorios pero son complementarios.
El liberalismo es un filosofía global, con frecuencia se lo vincula solamente en los aspectos económicos, siendo este aspecto uno dentro de una visión más completa que busca, en definitiva manejar todos los aspectos de la vida en sociedad y los problemas que engloba la existencia colectiva. El liberalismo es un filosofía política regida en su totalidad por la idea d ela libertad y que además la actividad de la sociedad actuando en política debe estar sostenida en la libertad y en la consagración de la misma. O sea que para los liberales una sociedad no es viable ni legitima si sus instituciones y el funcionamiento de las mismas no reconocen la libertad. También es una filosofía individualista puesto que el individuo está por encima  de la razón del Estado, de los intereses del grupo y más todavía de las exigencias de la colectividad: el liberalismo primigenio ignoraba por completo a los grupos sociales en definitiva por el temor de que la libertad de asociación llevara a que el individuo fuera absorbido y esclavizado por los grupos. El liberalismo es también una filosofía de la Historia, según la cula la Historia la hacen los individuos y de ningún modo las fuerzas sociales. En definitiva el liberalismo cree en el descubrimiento de la verdad por el accionar individual. Acá es cuando el liberal percibe al Parlamento la búsqueda de la verdad común en una representación común a todos. Por lo tanto la filosofía liberal es un filosofía del conocimiento que rechaza los dogmas impuestos por las iglesias, afirma que la verdad es relativa y es tolerante. Por lo tanto el liberalismo es una filosofía global, del mismo modo que el marxismo, buscando todas las respuestas que pueden platearse en la sociedad. Si vemos al liberalismo actuando solamente en la producción, en el trabajo y en lar elaciones entre productores  consumidores cometemos un grave error.
El liberalismo desconfía profundamente del Estado y por extensión del poder, todo liberal que se precie afirma que todo poder es malo y por lo tanto se debe reducir al máximo. Entonces siguiendo esta línea de pensamiento el liberal combate todo poder absoluto, a principios del siglo XIX combatió al absolutismo monárquico, y en el siglo XX combatió todos los sistemas totalitarios. Para enfrentarse al absolutismo el poder debe ser fraccionado, limitado, en esta visión la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano dice “ una sociedad que no se basa en el principio de la división de poderes no es una sociedad en regla” es el mecanismo que le da seguridad al individuo. La desconfianza del poder, la desconfianza de todo lo que cercene la libertad del individuo, por lo tanto esta a favor de la emancipación del individuo, el feminismo y por lo tanto está en visión el divorcio. Esta en contra de todas las autoridaes religiosas, dogmas impuestos. El liberalismo se convierte, entonces, en la religión de la libertad. Desde el punto de vista sociológico el liberalismo es la expresión de los intereses de la burguesía.

 El propio  diario El Día en aolorado es ante todo liberal, partido liberal o Colorado, pero este Partido Liberal no eta totalmente definido, aunque su masa sea una y bien determinada, cuentanse en sus filas individualidades de los más diferentes matices y opuestas tendencias. Un Partido Liberal es evidente que no puede mantener en sus filas personas afiliada a la Iglesia Católica” posteriormente se sostendrá que el batllismo habilita la participación popular en las decisiones con el instituto del referéndum.  El punto principal del batllismo ideológicamente consiste en valorar la democracia y la ley, como factores supremos, estables y condicionantes de los demás.
La burguesía industrial inteligentemente  conducida por Batlle y Ordóñez difunde con vehemencia, posibilitada por la situación económica, la democracia, consciente  de que es la forma más sutil de enfrentar la política revolucionaria del proletariado. Un proletariado, por otra parte, sumamente débil social, política e ideológicamente. Favorecida por esas circunstancias, la burguesía permite que dentro del batllismo se hable de conquistar una autentica libertad y justicia a través de la colectivización, se manifiesten principios antiimperialistas y hasta socializantes. Permite que el Estado se mantenga neutral en los conflictos obrero-patronales, aunque ejerciendo el papel de sostenedor jurídico del orden burgués, y hasta llegar a tolerar que el representante más radical de la pequeña burguesía, el obrerista Domingo Arena, declare que debe dejarse de lado la simple neutralidad estatal en los conflictos obrero-patronales para colocarse de parte del más débil.
Tan liberal es que, por boca de ese batllista, se denuncia duramente a la sociedad capitalista:-esta sociedad capitalista, para poder seguir marchando como marcha, para poder seguir utilizando como utiliza al pobre rebaño humano, necesita forzosamente mantenerlo en un estado de abyección, de embrutecimiento, de abandono que hoy vive-.(Arena, 1905)

Hace muy pocos días el conductor del grupo denominado a secas “ Batllistas” el dos veces Presidente de la República Dr. Julio María Sanguinetti,definió al batllismo como socialdemócrata. Bienvenidos los liberales al Partido, de hecho el batllismo es liberal radical que sostiene la redistribución de la riqueza mediante una muy buena gestión estatal y una celosa administración de los dineros de todos.


Nada mejor para clarificar estas definiciones que la pronunciada por el Dr. Tarigo:  " diría que el Partido Colorado a influjos del batllismo, es hoy, un Partido profundamente liberal en lo político y social-demócrata en lo económico y social. Este segundo rasgo surge claramente de esa voluntad reformista y de esa jerarquización del Estado que no puede ser, desde nuestro punto de vista, ni el ogro filantropico de las dictaduras más o menos totalitarias, ni el mero arbitro de la contienda social dedicado a marcar los tantos de cada uno de los sectores partícipes del quehacer colectivo como querrían los liberales en materia económica, los liberalistas como los llamaba Benedetto Croce para marcar la diferencia conceptual entre liberalismo político y liberalismo económico"