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domingo, 24 de junio de 2018

Batllismo y LIberalismo. Aportes para el debate.


Batllismo y liberalismo.


Para estudiar el liberalismo deberíamos utilizar dos enfoques diferentes uno ideológico que se interesa por las ideas y uno sociológico que se enfoque en las bases sociales. Parecen enfoques contradictorios pero son complementarios.
El liberalismo es un filosofía global, con frecuencia se lo vincula solamente en los aspectos económicos, siendo este aspecto uno dentro de una visión más completa que busca, en definitiva manejar todos los aspectos de la vida en sociedad y los problemas que engloba la existencia colectiva. El liberalismo es un filosofía política regida en su totalidad por la idea d ela libertad y que además la actividad de la sociedad actuando en política debe estar sostenida en la libertad y en la consagración de la misma. O sea que para los liberales una sociedad no es viable ni legitima si sus instituciones y el funcionamiento de las mismas no reconocen la libertad. También es una filosofía individualista puesto que el individuo está por encima  de la razón del Estado, de los intereses del grupo y más todavía de las exigencias de la colectividad: el liberalismo primigenio ignoraba por completo a los grupos sociales en definitiva por el temor de que la libertad de asociación llevara a que el individuo fuera absorbido y esclavizado por los grupos. El liberalismo es también una filosofía de la Historia, según la cula la Historia la hacen los individuos y de ningún modo las fuerzas sociales. En definitiva el liberalismo cree en el descubrimiento de la verdad por el accionar individual. Acá es cuando el liberal percibe al Parlamento la búsqueda de la verdad común en una representación común a todos. Por lo tanto la filosofía liberal es un filosofía del conocimiento que rechaza los dogmas impuestos por las iglesias, afirma que la verdad es relativa y es tolerante. Por lo tanto el liberalismo es una filosofía global, del mismo modo que el marxismo, buscando todas las respuestas que pueden platearse en la sociedad. Si vemos al liberalismo actuando solamente en la producción, en el trabajo y en lar elaciones entre productores  consumidores cometemos un grave error.
El liberalismo desconfía profundamente del Estado y por extensión del poder, todo liberal que se precie afirma que todo poder es malo y por lo tanto se debe reducir al máximo. Entonces siguiendo esta línea de pensamiento el liberal combate todo poder absoluto, a principios del siglo XIX combatió al absolutismo monárquico, y en el siglo XX combatió todos los sistemas totalitarios. Para enfrentarse al absolutismo el poder debe ser fraccionado, limitado, en esta visión la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano dice “ una sociedad que no se basa en el principio de la división de poderes no es una sociedad en regla” es el mecanismo que le da seguridad al individuo. La desconfianza del poder, la desconfianza de todo lo que cercene la libertad del individuo, por lo tanto esta a favor de la emancipación del individuo, el feminismo y por lo tanto está en visión el divorcio. Esta en contra de todas las autoridaes religiosas, dogmas impuestos. El liberalismo se convierte, entonces, en la religión de la libertad. Desde el punto de vista sociológico el liberalismo es la expresión de los intereses de la burguesía.

 El propio  diario El Día en aolorado es ante todo liberal, partido liberal o Colorado, pero este Partido Liberal no eta totalmente definido, aunque su masa sea una y bien determinada, cuentanse en sus filas individualidades de los más diferentes matices y opuestas tendencias. Un Partido Liberal es evidente que no puede mantener en sus filas personas afiliada a la Iglesia Católica” posteriormente se sostendrá que el batllismo habilita la participación popular en las decisiones con el instituto del referéndum.  El punto principal del batllismo ideológicamente consiste en valorar la democracia y la ley, como factores supremos, estables y condicionantes de los demás.
La burguesía industrial inteligentemente  conducida por Batlle y Ordóñez difunde con vehemencia, posibilitada por la situación económica, la democracia, consciente  de que es la forma más sutil de enfrentar la política revolucionaria del proletariado. Un proletariado, por otra parte, sumamente débil social, política e ideológicamente. Favorecida por esas circunstancias, la burguesía permite que dentro del batllismo se hable de conquistar una autentica libertad y justicia a través de la colectivización, se manifiesten principios antiimperialistas y hasta socializantes. Permite que el Estado se mantenga neutral en los conflictos obrero-patronales, aunque ejerciendo el papel de sostenedor jurídico del orden burgués, y hasta llegar a tolerar que el representante más radical de la pequeña burguesía, el obrerista Domingo Arena, declare que debe dejarse de lado la simple neutralidad estatal en los conflictos obrero-patronales para colocarse de parte del más débil.
Tan liberal es que, por boca de ese batllista, se denuncia duramente a la sociedad capitalista:-esta sociedad capitalista, para poder seguir marchando como marcha, para poder seguir utilizando como utiliza al pobre rebaño humano, necesita forzosamente mantenerlo en un estado de abyección, de embrutecimiento, de abandono que hoy vive-.(Arena, 1905)

Hace muy pocos días el conductor del grupo denominado a secas “ Batllistas” el dos veces Presidente de la República Dr. Julio María Sanguinetti,definió al batllismo como socialdemócrata. Bienvenidos los liberales al Partido, de hecho el batllismo es liberal radical que sostiene la redistribución de la riqueza mediante una muy buena gestión estatal y una celosa administración de los dineros de todos.


Nada mejor para clarificar estas definiciones que la pronunciada por el Dr. Tarigo:  " diría que el Partido Colorado a influjos del batllismo, es hoy, un Partido profundamente liberal en lo político y social-demócrata en lo económico y social. Este segundo rasgo surge claramente de esa voluntad reformista y de esa jerarquización del Estado que no puede ser, desde nuestro punto de vista, ni el ogro filantropico de las dictaduras más o menos totalitarias, ni el mero arbitro de la contienda social dedicado a marcar los tantos de cada uno de los sectores partícipes del quehacer colectivo como querrían los liberales en materia económica, los liberalistas como los llamaba Benedetto Croce para marcar la diferencia conceptual entre liberalismo político y liberalismo económico"

sábado, 2 de junio de 2018

Batllistas: La vuelta de Julio.


Batllistas: La vuelta de Julio.


La estrategia de desarrollo del primer batllismo siguiendo a Magdalena Bertino y otros( La economía del primer batllismo y los años veinte,pp 414-417) “se podría resumir en tres grandes líneas:
1)      Diversificar y modernizar la estructura productiva promoviendo la industrialización y la expansión agrícola ampliando el mercado interno y logrando un estado de bienestar.
2)      Nacionalizar la economía reduciendo de esa forma la vulnerabilidad a los factores externos del comercio internacional y reteniendo una mayor parte de los recursos generados en el país minimizando al máximo posible el papel de las empresas extranjeras mediante la expansión estatal.
3)      Redistribuir el ingreso elevando el poder adquisitivo de la población ampliando el mercado interno y universalizando el acceso a ciertos bienes y servicios.”
En defintiva era una economía de base urbana, centrada en la industria que se va a enfrentar a problemas serios cuando las condiciones internacionales fueran desfavorables. En el período posdictadura (1973-1985) la izquierda marxista uruguaya repetía hasta el cansancio que la conducción económica era neoliberal.


 El Dr. Julio María Sanguinetti recientemente vuelto al ruedo político con un brío extraordinario a sus 82 años en ese período mantuvo la visión batllista de respeto profundo por el  Estado . En el discurso al asumir la presidencia Sanguinetti define la situación económica de América Latina y por extensión del Uruguay como uno de los más difíciles de la Historia. Sanguinetti respetuoso de su origen batllista enfocó el problema económico tratando de minimizar los desequlibrios macroeconómcios y lograr reactivar la economía. Promovió las negociaciones tripartitas entre trabajadore,empresarios y gobierno para la fijación de los salarios del sector privado. También se realizaron promociones de inversión en zonas francas, hotelería y forestación. El objetivo de recuperar la economía se dirigió a mejorar el poder de compra de los salrios y jubilaciones en forma moderada para evitar desbordes inflacionarios. El Estado tuvo un rol importante en la preservación de la estabilidad del sistema bancario. El PBI creció en el sector servicios un 56%, pero bajó en otros rubros como la industria y el agro. En mayo de 1985 hubo una grave crisis en el sistema financiero. Cuatro instituciones bancarias, Banco Comercial, Pan de Azúcar, La Caja Obrera y el Banco de Italia entrron en cesación de pagos. El Estado a través del Banco República asume el control d esas instituciones y la tarea de sanearlas quedo en manos de la Corporacion Nacional para el Desarrollo, el termino utlizado por la izquierda como voy a funamentar más adelante y al decir de Lincoln Maiztegui fue de una radical demagogia.


El batllismo y algunas de sus vertientes económicas
Escribía Francis Fukuyama en 2012 (The future of History, Foreing Affairs, vol 91 pp53-61) que según Karl Marx, el capitalism modern se encaminaba a una crisis final por lo que el denominaba “superproducción”. El uso capitalista de la tecnología le quitaría los excedentes al trabajo del proletariado lo que provocaría grandes concentraciones de riqueza y el  progresivo empobrecimiento de los trabajadores. Según Marx la burguesía triunfante no podía consumir todo lo producido y el proletariado era demasiado pobre para comprar esos productos. Entonces los crecientes niveles de desigualdad provocan un déficit de la demanda y el sistema caería sobre sí mismo. Entonces la única forma de salir de esta crisis era mediante una revolución que concedería el poder político al proletariado y redistribuiría los frutos del sistema capitalista. El economista francés Thoms Piketty en su obra “El capital en el siglo XXI” reunió en un tomo bastante voluminoso todas las pruebas disponibles sobre el aumento de las desigualdades económicas y la riqueza heredada en últimos 40 años y avisa que se está conformando una nueva plutocracia. Para Piketty la desigualdad es la consecuencia natural del capitalismo. El premio nobel de economía sostiene, pos su parte que el capitalismo del siglo XXI es un capitalismo de imitación y que está concebido para generar desigualdades. Sostiene Stiglitz que durante las crisis financieras socializamos las perdidas y los bancos privatizan los beneficios.  Una economía que funcione bien necesita equlibrios entre los sectores público privado y que el Estado realice las inversiones en el sector público esenciales y debe generar además un sistema de seguridad social que este perfectamente financiado. El sistema tributario no debe encargarse como objetivo único, debe, además apoyar la eficiencia económica y allí si reducirá la las desigualdades. El problema es que los mercados y nuestro mercado no es competitivo. Aquí podemos citar la visión de  Keynes que pensaba que el problema del sistema comercial era un problema monetario no comercial. Entonces en su visión era fácilmente convertible el problema del mercado en un tema técnico y abstracto. En realidad el escenario plateado por Marx en el siglo XIX parecía lógico en los países en vías de industrialización. La realidad es que se producen una serie de pasos un tanto inesperados:
1)      Los ingresos del trabajo empezaron a aumentar.
2)      Muchos países europeos y los Estados Unidos comenzaron a adoptar sistemas de educación pública universal. No era generosidad se necesitaban ingenieros, contadores, abogados y trabajadores alfabetizados todo para conseguir una mayor productividad.
3)      La ampliación del derecho al voto llevó al poder político a los sectores trabajadores y tuvo el respaldo del crecimiento d elos sindicatos y de partidos políticos asociados con ellos, como el batllismo a comienzos del siglo XX. Esto fue de la mano de una profunda legislación social y finalmente el Estado de bienestar.
4)      A mediados del siglo XX  alrededor de la decad de 1960 la clase obrera dejó de crecer y paralelamente los trabajadores aumenta su nivel de vida y buscan opciones políticas que les permitan mantener su stato quo.
5)      Surge un nuevo tipo de personas pobres y desfavorecidas integrada por minorías étnicas y raciales y personas marginadas por múltiples razones. Los obreros sindicalizados se convirtieron en una suerte de nueva aristocracia dentro de la población activa.
6)      La izquierda deja de centrar su discurso en los asuntos económicos y de clase y se fragmenta debido a las nuevas leyes identitarias
Todos estos aspectos derivaron en la creación de una gran clase media y su patología el clietelismo y todas las formas de corrupción vinculables. El clientelismo es una forma primitiva de democracia sobretodo en sociedades con grandes masas de votantes con bajos ingresos y poca formación, por lógica la forma más fácil de movilización es el reparto de algunos beneficios individuales, generalmente caros públicos. Durante el período de la izquierda en el Uruguay creció el número de funcionarios públicos en el entorno de 70000 llegando a una cifra escandalosamente alta teniendo en cuenta la poca población de nuestro país.
A modo de conclusión.

A comienzos de su segunda presidencia el Dr. Julio María Sanguineti se acerca a la Casa del Partido Nacional en un gesto de alta simbología. Posteriormente mantuvo contactos con los líderes de todos los partidos con el objetivo inmediato de lograr apoyos para el proyecto de reforma de la seguridad social que era imprescindible. Hoy, mayo de 2018, Sanguinetti  se presentó como un ciudadano común con sus años y su experiencia nuevamente a un dialogo con los principales referentes del Partido Nacional.  Es otra circunstancia dramática para el país donde los ideales republicanos, el respeto al Estado y a los valores que hacen a la Nación están en entredicho. Como antes, tiene apoyos y críticas, pero la realidad es que se puso sobre sus hombros organizar una oposición seria y responsable en la que nos jugamos mucho más que una elección.
Ver:
Fukuyama, F. Orden y Decadencia de la política, Deusto. 2014
Steill, B; La batalla de Bretton Woods, Deusto.2016
Stiglitz,J; La gran Brecha Debolsillo, 2017