La Batalla por el Alma del Liberalismo en el Siglo XXI
Estados Unidos fue una de las primeras repúblicas liberales modernas y la de mayor escala. Sin embargo hay puntos debatidles: En primer lugar, su sistema electoral sigue siendo indirecto mediante colegios electorales, recién a partir de 1964 culmina una suerte de “apartheid” racial con servicios separados según el color de la piel. El liberalismo hizo aportes a la civilización en materia de pacto social, estructura institucional, dispersión del poder, derechos humanos y Derecho Penal.
Las Dos Alas del Liberalismo
El liberalismo nació como un proyecto unificado de emancipación: frente al absolutismo político, propuso la libertad individual; frente al mercantilismo económico, el libre mercado. Sin embargo, esta unidad original pronto desarrollaría una tensión interna entre su dimensión política (garantía de derechos, democracia) y su dimensión económica (propiedad, libre mercado) que marcaría su evolución histórica. Este artículo traza esa dialéctica desde el siglo XIX hasta las revoluciones neoliberales de finales del XX.
Siglo XIX: La Síntesis Clásica y sus Primera Fisuras
La Unidad Original: Liberalismo Político y Económico
En el siglo XIX, especialmente tras las revoluciones atlánticas, el liberalismo se presentó como un proyecto coherente. Sus teóricos —desde Adam Smith hasta John Stuart Mill— no separaban radicalmente lo político de lo económico:
- En lo político: Defensa del constitucionalismo, separación de poderes, estado de derecho, y gradualmente, la extensión del sufragio y las libertades civiles.
- En lo económico: Crítica al mercantilismo y defensa del laissez-faire, propiedad privada, libre comercio y competencia.
La premisa era que ambas libertades se reforzaban mutuamente: un individuo económicamente independiente (propietario) era un ciudadano políticamente libre. El Estado era visto con sospecha, como una amenaza potencial tanto a las libertades civiles como a la propiedad. Su rol debía ser mínimo: "vigilante nocturno" que garantizara seguridad, justicia y el cumplimiento de los contratos.
John Stuart Mill y la Cuestión Social
La industrialización y el surgimiento del movimiento obrero pusieron en jaque esta síntesis. John Stuart Mill es la figura bisagra. En su obra se observa la tensión:
- En "Sobre la Libertad" (1859): Desarrolla el principio del daño, una defensa radical de la libertad individual frente a la tiranía de la mayoría y del Estado. Es la cumbre del liberalismo político.
- En "Principios de Economía Política" (1848) y sus escritos posteriores: Comienza a cuestionar el dogma económico. Critica la desigualdad extrema generada por el capitalismo industrial y abre la puerta a la intervención estatal (educación pública, limitación de horas de trabajo) y a experimentos con el socialismo cooperativista. Separa la producción (eficiente en el mercado) de la distribución (sujeta a criterios éticos y políticos).
Aquí surge la primera gran pregunta: ¿Puede un Estado que interviene para corregir desigualdades económicas seguir siendo liberal políticamente? Mill creía que sí, pero sentó las bases para lo que sería el liberalismo social.
Siglo XX: La Gran División y la Hegemonía del Estado Interventor
Liberalismo Social vs. Liberalismo Clásico
El siglo XX vio la fractura en dos ramas divergentes:
- Liberalismo Social (Nuevo Liberalismo):
- Teóricos: L.T. Hobhouse, T.H. Green, John Dewey.
- Diagnóstico: La libertad meramente "negativa" (ausencia de coerción) es insuficiente. La pobreza, la ignorancia y la inseguridad económica son obstáculos reales para ejercer la libertad.
- Propuesta: Un Estado activo que garantice un piso mínimo de bienestar (educación, salud, seguro de desempleo) para crear una verdadera igualdad de oportunidades. La libertad requiere capacidad real para actuar.
- Influencia: Es la base ideológica del Estado de Bienestar (Beveridge en UK, New Deal de Roosevelt en EE.UU.).
- Liberalismo Clásico:
- Teóricos: Ludwig von Mises, Friedrich Hayek (en su etapa temprana).
- Diagnóstico: Cualquier intervención estatal en la economía es el "Camino de Servidumbre" (título del famoso libro de Hayek, 1944). La planificación económica, aunque sea parcial, destruye la libertad individual y conduce al totalitarismo.
- Propuesta: Mantenerse fieles al credo del Estado mínimo y el mercado libre, a pesar de la marea intervencionista.
La Síntesis Keynesiana y el Consenso de Posguerra
Tras la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial, la síntesis keynesiana se impuso como un nuevo paradigma, pero no era estrictamente liberal.
- John Maynard Keynes era un liberal que buscaba salvar al capitalismo de sí mismo. Su propuesta —intervención estatal contracíclica para gestionar la demanda agregada— fue adoptada por gobiernos tanto laboristas como conservadores.
- El Consenso de Posguerra (1945-1970) fue un acuerdo socialdemócrata-keynesiano donde se aceptó un Estado de Bienestar amplio y una economía mixta. El liberalismo clásico quedó marginado al ámbito académico y a think tanks minoritarios.
La Contra-Revolución Neoliberal: Reagan, Thatcher y el Resurgir del Liberalismo "Puro"
La crisis del petróleo de los 70 (estanflación: inflación alta + desempleo alto) fue interpretada por los liberales clásicos como el fracaso inevitable del keynesianismo y el Estado de Bienestar. Surgió la oportunidad para una contra-revolución ideológica.
Los "Pensadores de Combate": La Sociedad Mont Pelerin
Fundada en 1947 por Hayek, reunió a los principales teóricos del liberalismo clásico (Milton Friedman, George Stigler, James Buchanan) en un proyecto de largo plazo para revertir el intervencionismo. Su estrategia fue crear una "red de intelectuales" para difundir sus ideas.
- Milton Friedman (Escuela de Chicago): El estratega. Popularizó el monetarismo (la inflación es siempre un fenómeno monetario) y defendió con argumentos simples y poderosos el libre mercado, la desregulación y las privatizaciones. Su libro "Capitalismo y Libertad" (1962) se convirtió en el manifiesto.
- Friedrich Hayek: El filósofo. Argumentó que el mercado es un sistema de descubrimiento de información dispersa, imposible de centralizar. Toda planificación conduce al error y a la pérdida de libertad.
- James Buchanan (Teoría de la Elección Pública): Aplicó el análisis económico a la política. Argumentó que los políticos y burócratas no son altruistas, sino maximizadores de su propio interés (votos, presupuesto, poder). Por lo tanto, el Estado debe estar constitucionalmente limitado para evitar que sea capturado por intereses particulares.
Los Ejecutores: Reagan y Thatcher
Estos líderes trasladaron las ideas de la Sociedad Mont Pelerin a la política práctica con un estilo combativo y moral.
- Margaret Thatcher (UK, 1979-1990):
- Lema: "No hay alternativa" (TINA) al libre mercado.
- Políticas: Privatizaciones masivas (British Telecom, gas, agua), reducción drástica del poder sindical (derrota de los mineros en 1984-85), recortes de impuestos a los ricos, y la famosa afirmación: "La sociedad como tal no existe. Hay individuos, hombres y mujeres, y hay familias".
- Objetivo: Desmantelar el consenso socialdemócrata de posguerra y crear una "cultura de la propiedad".
- Ronald Reagan (EE.UU., 1981-1989):
- Lema: "El gobierno no es la solución a nuestro problema; el gobierno es el problema".
- Políticas: Reaganomics: recortes fiscales masivos (especialmente para las rentas altas y las empresas), desregulación financiera y ambiental, y un ataque frontal a los sindicatos (despido de controladores aéreos en 1981).
- Objetivo: Revitalizar el "espíritu empresarial" americano y reducir el tamaño del Estado federal.
La Reunificación Liberal
El neoliberalismo de Reagan y Thatcher pretendió reunificar el liberalismo político y económico bajo un credo común:
- Políticamente: Reducir el Estado a su mínima expresión, limitando su capacidad de intervenir en la economía y en la vida social.
- Económicamente: Liberar totalmente al mercado, eliminando regulaciones, privatizando empresas públicas y abriendo las economías al comercio y las finanzas globales.
Su argumento era que solo un capitalismo dinámico y desregulado podía garantizar la prosperidad que sustenta la libertad política. El Estado de Bienestar y los sindicatos eran vistos como colectivismos que coartaban tanto la libertad económica del empresario como la libertad individual del ciudadano.
Un Liberalismo Reducido y su Legado Contradictorio
La revolución neoliberal triunfó en el plano económico (globalización financiera, hegemonía del mercado) pero fracasó en reunificar el proyecto liberal.
- Legado económico: Un mundo globalizado, financiarizado y con Estados reducidos en su capacidad industrial, pero a costa de aumentar radicalmente la desigualdad y la inseguridad económica para amplias capas de la población.
- Legado político: Debilitó la soberanía democrática, al transferir decisiones cruciales a mercados financieros y organismos tecnocráticos (FMI, BCE). Esto generó el descontento populista que hoy cuestiona la democracia liberal desde ambos extremos.
- La fragmentación actual: Hoy el liberalismo está más dividido que nunca:
- Libertarios/Austríacos (ej. Milei): Llevan el proyecto de Reagan-Thatcher a su extremo lógico: anarcocapitalismo o minarquismo radical.
- Liberales Sociales/Neokeynesianos (ej. Stiglitz): Denuncian que el neoliberalismo traicionó el componente igualitario y democrático del liberalismo.
- Conservadores liberales: Defienden el libre mercado pero combinado con un estado fuerte en seguridad y orden moral, una mezcla que habría horrorizado a los puristas clásicos.
Un análisis de las tensiones irreconciliables entre las visiones de Stiglitz, Piketty y la Escuela Austríaca contemporánea
El Liberalismo como Campo de Batalla
El liberalismo, desde su formulación clásica en los siglos XVII y XVIII, ha evolucionado de un proyecto coherente de emancipación individual frente al absolutismo a un campo de batalla conceptual donde visiones antagónicas reclaman su legítima herencia. El siglo XXI ha agudizado esta fragmentación, presentándonos no una sino múltiples tradiciones liberales en franca oposición. Este trabajo analiza tres estudios contemporáneos particularmente significativos: el liberalismo igualitario de Joseph Stiglitz, el socialismo participativo de Thomas Piketty y el austrolibertarismo encarnado por figuras como Javier Milei. Mediante el examen de sus posturas sobre tres ejes cruciales —la inflación, la propiedad privada y los bancos centrales— se evidencian las fracturas irreconciliables que dividen lo que alguna vez fue una tradición unificada.
Marco Teórico: Tres Visiones en Conflicto
Joseph Stiglitz: El Liberalismo Correctivo
Premio Nobel de Economía 2001, Stiglitz representa la evolución del keynesianismo hacia un liberalismo social sofisticado. Su contribución fundamental —la teoría de la información asimétrica— socava la presunción neoclásica de mercados eficientes. Para Stiglitz, los fallos de mercado no son excepciones sino la regla, requiriendo intervención estatal inteligente (Stiglitz, 2002). Su proyecto es "humanizar la globalización” mediante regulación, inversión pública e impuestos progresivos.
Thomas Piketty: El Historiador del Capital
Aunque no se autodenomina liberal, Piketty opera dentro del diagnóstico de las sociedades capitalistas liberales. Su monumental investigación histórica revela lo que llama "la contradicción central del capitalismo": la tendencia estructural a que el rendimiento del capital (r) supere el crecimiento económico (g), conduciendo inevitablemente a sociedades patrimoniales desiguales (Piketty, 2013). Su solución —un impuesto global progresivo sobre la riqueza— es radicalmente redistributiva.
La Escuela Austríaca Contemporánea: El Caso Milei
Javier Milei, economista y presidente argentino, encarna el resurgimiento ultraortodoxo de la Escuela Austríaca (Mises, Hayek, Rothbard). Su proyecto es la destrucción creativa del Estado intervencionista mediante dolarización, privatizaciones masivas y desregulación total. Para Milei, cualquier intervención estatal es un paso hacia el "socialismo" y la servidumbre (Milei, 2021).
Tres Ejes de Controversia
La Inflación: ¿Falló de Mercado o Falló del Estado?
Stiglitz entiende la inflación como fenómeno multifactorial donde expectativas, poder de mercado y shocks de oferta interactúan. Critica la visión monetarista simplista: "La inflación actual no es principalmente un fenómeno de exceso de demanda, sino de perturbaciones en la oferta y aprovechamiento de poder monopólico"* (Stiglitz, 2022). Su receta combina política monetaria cuidadosa con políticas industriales que aumenten la capacidad productiva y regulen abusos de posición dominante.
Piketty aborda la inflación indirectamente, como fenómeno que afecta desigualmente a ricos y pobres. Los activos financieros e inmobiliarios de los ricos suelen apreciarse con la inflación, mientras los salarios reales de los trabajadores se erosionan. Así, la inflación puede agravar la desigualdad patrimonial si no se acompaña de políticas compensatorias. Para Piketty, el control de la inflación requiere también control sobre la distribución (Piketty, 2019).
Milei/Austríacos tienen una teoría monocausal: la inflación es siempre y en todas partes un fenómeno monetario creado por el banco central. Citando a Mises: "La inflación es el aumento en la cantidad de dinero, no el aumento de precios” (Mises, 1912). Su solución es radical: eliminar el banco central y adoptar una moneda fuerte externa (dólar) o un patrón metálico. Para Milei, "la única inflación es la inflación monetaria, y su única causa es el banco central” (Milei, 2023).
La Propiedad Privada: ¿Derecho Absoluto o Convención Social?
Stiglitz defiende la propiedad privada pero dentro de un marco regulatorio robusto. Distingue entre propiedad productiva (que incentiva la innovación) y propiedad rentista (que extrae valor sin crear). Critica la concentración extrema: "Cuando la riqueza se hereda en lugar de crearse, el sueño americano se convierte en un mito" (Stiglitz, 2015). Apoya impuestos a herencias y propiedades para financiar bienes públicos.
Piketty realiza la crítica más radical: el derecho de propiedad es una construcción histórica y política, no natural. En "Capital e ideología” muestra cómo las reglas de propiedad han variado enormemente. Propone un "socialismo participativo"con impuesto progresivo anual sobre patrimonio (hasta 90% para las mayores fortunas) y límite a la concentración: "La propiedad privada debe ser revisada y redefinida democráticamente” (Piketty, 2019). Su postura se aleja completamente del liberalismo clásico.
Milei/Austríacos defienden la propiedad privada como derecho natural absoluto, precedente al Estado. Rothbard argumenta: "El derecho a la propiedad sobre uno mismo y sobre los recursos previamente sin dueño que uno haya transformado con su trabajo es axiomático” (Rothbard, 1982). Milei extiende esto: "Nadie, ni siquiera el Estado, tiene derecho a quitarte lo que es tuyo"(Milei, 2022), rechazando la mayoría de los impuestos como "robo institucionalizado".
Bancos Centrales: ¿Estabilizadores o Generadores de Crisis?
Stiglitz ve los bancos centrales como instituciones esenciales pero imperfectas. Critica su obsesión exclusiva con la inflación: "Los bancos centrales tienen mandatos más amplios que solo controlar la inflación: deben preocuparse por el empleo, la estabilidad financiera y el crecimiento"(Stiglitz, 2018). Propone reformarlos para que sean más transparentes, democráticos y atiendan objetivos múltiples.
Piketty analiza los bancos centrales como actores en la distribución del ingreso. Sus políticas (quantitative easing, tasas de interés) afectan quién gana y quién pierde. Critica cómo el QE posterior a 2008 infló los precios de activos en manos de los ricos. Sugiere someter la política monetaria a control democrático más estricto y coordinar con política fiscal redistributiva (Piketty, 2019).
Milei/Austríacos consideran los bancos centrales inherentemente nocivos. Hayek argumentaba que el monopolio monetario lleva inevitablemente a ciclos económicos y corrupción (Hayek, 1976). Milei lleva esto a la práctica política: "El banco central es el corazón del cáncer inflacionario. Hay que extirparlo” (Milei, 2023). Su propuesta de dolarización busca eliminar por completo la discrecionalidad monetaria nacional.
Conclusión: La Imposible Síntesis
El examen de estas tres visiones revela que el liberalismo contemporáneo sufre una esquizofrenia terminal. No estamos ante matices dentro de una misma tradición, sino ante proyectos civilizatorios antagónicos que comparten apenas el nombre.
Stiglitz representa el último esfuerzo reformista dentro del paradigma keynesiano-social liberal: cree que con regulación inteligente y políticas progresivas, el capitalismo puede ser justo y estable. Es el heredero de John Stuart Mill y John Rawls.
Piketty, aunque se sitúa fuera del liberalismo tradicional, plantea la crítica definitiva desde datos históricos: el capitalismo liberal, por su dinámica interna, contradice sus promesas de igualdad de oportunidades. Su solución —radicalmente redistributiva— requiere abandonar principios sagrados del liberalismo clásico.
Milei y los austríacos representan el fundamentalismo de mercado: un retorno puritano a los orígenes del liberalismo clásico, llevado a sus consecuencias lógicas más extremas. Su atractivo reside en su simplicidad y en su diagnóstico monocausal de problemas complejos.
Estas posiciones no dialogan porque parten de antropologías y epistemologías incompatibles:
- Para Stiglitz, el conocimiento es disperso pero puede agregarse en instituciones democráticas.
- Para Piketty, el conocimiento histórico revela leyes estructurales que requieren acción colectiva radical.
- Para los austríacos, el conocimiento es tácito e inarticulable, imposible de centralizar, por lo que toda planificación está condenada al fracaso.
Bibliografía Referencial
Fuentes Primarias:
- Hayek, F. A. (1976). Denationalisation of Money. Institute of Economic Affairs.
- Milei, J. (2021). Paso a paso: El camino a la libertad. Editorial Planeta.
- Mises, L. (1912). The Theory of Money and Credit. Yale University Press.
- Piketty, T. (2013). Le Capital au XXIe siècle. Éditions du Seuil.
- Piketty, T. (2019). Capital et Idéologie. Éditions du Seuil.
- Rothbard, M. (1982). The Ethics of Liberty. Humanities Press.
- Stiglitz, J. (2002). Globalization and Its Discontents. W.W. Norton.
- Stiglitz, J. (2015). The Great Divide: Unequal Societies and What We Can Do About Them. W.W. Norton.

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