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lunes, 15 de octubre de 2018

El Partido Colorado y Montevideo: Realidades y Utopías.


El Partido Colorado y Montevideo. Realidades y utopías.



“Treinta años de la historia del país, 1899-1929, pasaje de la anarquía orgánica a la ordenación nacional, treinta años de intenso y generoso proceso evolutivo en los aspectos políticos, económicos y sociales, estructurando la conciencia ciudadana fundamentada en la libertad, y aportando magníficamente los elementos morales y materiales en todos los órdenes, para moldear la felicidad de la ciudadanía y las potencialidad del país” Buzzeti, Ing. José L. La Magnifica gestión de Batlle en Obras Públicas .Montevideo 1942.




En carta fechada el 11 de junio en París, Batlle pensaba el futuro de nuestra capital: "(...)Pienso en Montevideo al ver estas cosas y me digo que la Junta debería de tener valor para no ahorrar en la apertura de calles, ahí donde la tierra es todavía barata, ni en la formación de jardines. El bosque de Boloña me hace pensar particularmente en mi  de un gran paseo en Carrasco, de dos mil hectáreas y me imagino que podríamos hacer algo mejor todavía que este bosque. Tendríamos el auxilio del mar, de que aquí no se ha podido disponer y que lo tendríamos a la mano. El automóvil y el tranvía 

eléctrico suprimirán todas las distancias. Podemos tener una buena razón para animarnos a todo y  lo que sea embellecer Montevideo no debe considerarse como un lujo sino como un buen negocio hecho con nuestros vecinos los porteños, llamados a darnos cada día mejores rendimientos. Creo que el gobierno o Asamblea, debería estimular la acción de la municipalidad y ayudándola con algunos fondos que le permitiesen por ejemplo, unir con una gran avenida de 150 metros por lo menos de ancho, el Parque Urbano y el que va  a hacerse en los campos del Chivero.(...) en presencia de estas grandes ciudades europeas, no es el desaliento ni un sentimiento de inferioridad, lo que se produce en el sentimiento de los que aquí venimos. Al contrario, he notado, como fenómeno casi general que nos sentimos superiores a lo que nos creímos, y que nos sentimos bien dispuestos para afrontar, bajo muchos puntos de vista, comparaciones que podrían resultarnos ventajosas. Por ejemplo nuestro alumbrado público es igual o mejor que el de París; el alumbrado a luz eléctrica para particulares es más barato ahí que acá y lo será enormemente con la transformación; nuestros tranvías son superiores; el aspecto general de la población no es inferior al de la población de esta ciudad. Si tenemos administraciones honradas durante veinte años, lo que no me parece difícil y creo que es poco pedir, y si somos un poco medidos para regalarles los pesos a las empresas que tienen su asiento en el extranjero, creo que podemos hacer maravillas."(Del señor Batlle y Ordóñez desde París. El Día. Julio 7 de 1907). El papel del turismo también era un objetivo de Don Pepe:"(...) son inmigrantes-económicamente considerados- de una clase especial. No producen, no incorporan su actividad al país que visitan; pero gastan en él y en ese sentido hacen producir en proporciones enormes. Cuando forman una corriente poderosa, estable, permanente, hacen vivir por sí solos ciudades y comarcas enteras. Niza y toda su encantadora "cote d`azur" en el mediodía de Francia; Lucerna y su luminoso lago entre las montañas de Suiza; Ostende y su magnífica playa en Bélgica ¿ a qué deben el secreto de su prosperidad sino a las inmensas caravanas de paseantes de todas las nacionalidades que las visitan año por año?"(La transformación del Parque Urbano. El Día, Julio 20 de 1908)


Las grandes transformaciones de Montevideo se aceleraron durante el período de bonanza económica de comienzos del siglo XX. Entre 1908 y 1912 se inauguraron los hospitales Español, Pereira Rosell, las Facultades de Qúimica, de Medicina y de Agronomía, el Edificio de la Universidad de la República y del IAVA, el Colegio Militar, el Parque Hotel, el Hotel del Prado, el Hotel Pocitos la modernización del puerto de Montevideo. La Cárcel de Punta Carretas, la Rural del Prado. La población se había triplicado en dos décadas y la venta de terrenos en cuotas había comenzad en las década del 90 del siglo XIX dando origen a nuevos barrios y a grandes especulaciones inmobiliarias. Muchas de las sociedades  tenían vinculaciones con Bancos, el caso más famoso es el Banco Nacional y la construcción de los barrios Reus al norte y al sur. Ya en el siglo XX siguieron esa línea el Banco La Caja Obrera y el Banco Popular con preatamos a plazos de hasta 30 años. El negocio era financiar la venta de terrenos y luego la construcción de viviendas. El estatal Banco Hipotecario participó activamente en este proceso incluyendo al funcionariado público en las facilidades de prestamos mediante la denomina Ley Serrato de 1921. A mediados de 1920 se creó la Sociedad de Propietarios de Bienes Raíces del Uruguay. La llegada del tranvía a los barrios multiplicó por 10 el precio de los terrenos. El censo de 1908 sostenía que el 67% de la población de Montevideo era inquilina y que el 64% de las viviendas estaban alquiladas. Los permisos de construcción entre 1911 y 1930 equivalía a 242 millones de pesos aproximadamente dos veces y media las exportaciones de 1930. Por otro lado lo invertido en 1930 equivalía al 17% de lo exportado ese año.



El financiamiento de las obras públicas en la capital tuvo aportes del gobierno central pero la mayoría de la inversión correspondió al Municipio de Montevideo. La expansión de las áreas de esparcimiento de la ciudad se integraban a la ideología del Modelo Batllista de Desarrollo en el cual el desarrollo del bienestar social, la higiene y la salud pública tenía un rol primordial. En lo que responde al Estado a partir de 1901 se comienza la construcción del Parque Urbano, luego Rodó a partir de terrenos recibidos como forma de pago por el quebrado Banco Nacional. En 1912 el Estado invirtió 2,500.000 pesos en tierras para parques y ampliaciones de los existentes: Rodó, Prado, Central, del Cerro y Carrasco. El Parque Rodó se extendió hasta Punta Carretas. El Municipio compra el Parque Hotel y las obras del Hotel Carrasco que se inaugura en 1921.
Desde la primera presidencia de Don Pepe comienzan una serie de proyectos para rodear la capital de un gran paseo marítimo: La Rambla. Una parte se realiza en 1915 y otra en los años 30.


 La Rambla Sur desde el puerto Hasta la Playa Ramírez y una sucesión de ramblas hacia el Este uniendo Carrasco con la ciudad. La otra parte inconclusa pero proyectada pensaba llegar hacia el oeste hasta Santiago Vázquez.. Al final de la década del 1920 se comienza la construcción de la Avenida Agraciada que comunicaría el centro de la ciudad con el gran edificio verdadero paradigma del batllismo el Palacio Legislativo, un verdadero lujo para tan pequeño país..



 En 1930 se inauguró el Obelisco a los Constituyentes donde se levantaría en las cercanías el Estadio Centenario y luego el Hospital de Clínicas. Por otro lado Montevideo se sentía orgullosa de tener el edificio más alto de esta región el Palacio Salvo inaugurado en 1928.

Muchas de estas obras son únicas y marcaron un periodo de grandes realizaciones que aun en la actualidad disfrutamos. El saneamiento urbano se convirtió en un servicio básico que esta en función del rápido crecimiento de Montevideo y llegaba en 1930 al 50% de la población, el objetivo batllista era convertir a la capital en un destino turístico importante. En definitiva un proyecto que se cumplió con aciertos y con metas de participación del Estado devolviendo en obras todos los impuestos generados. Otros tiempos.

El primer Intendente Municipal de Montevideo fue a partir de enero de 1909, Daniel Muñoz (1849-1930), que abandonó transitoriamente la vida diplomática (era embajador en Buenos Aires desde 1902), para consagrarse a la acción política (ver recuadro). Dos años más tarde, llegó al sillón comunal el dirigente colorado Ramón V Benzano (1847-1932), que desarrolló una importante gestión. “La ciudad de Montevideo, debe a su fecunda actividad (…) la formación del Parque Batlle y Ordóñez; la ampliación y embellecimiento del Prado; la ampliación y mejoramiento del Parque Rodó; la apertura de los bulevares Artigas y España; la prolongación de la rambla costanera, frente a la playa Pocitos; la creación del Museo Municipal” (“Gobernantes Municipales de Montevideo”, IMM, 1972).
Benzano ingresó a la administración comunal en 1871, ocupando sucesivamente la dirección de Obras, la secretaria general, y la secretaría de la Junta Económico Administrativa de Montevideo, organismo que presidió a partir de 1910. Entre 1911 y 1913, fue Intendente de una ciudad capital en franco crecimiento, que vivía el empuje reformista del primer batllismo.
Lo sucedió el agrimensor Santiago Rivas (nacido en 1866 en Soriano), que permaneció en ese cargo entre 1914 y 1915, pasando luego a ser, en los períodos posteriores, ministro de Obras Públicas, presidente el Banco Hipotecario, miembro del Consejo Nacional de Administración, y senador. En ejercicio de esta función, murió el 18 de setiembre de 1924.
Entre 1915 y 1919, el abogado Francisco Accinelli (1872-1962), fue el timonel. Era un dirigente colorado de gran prestigio, que estuvo en las dos ramas del Poder Legislativo, y presidió el directorio de las “Usinas Eléctricas”, como se denominaba entonces, a partir de febrero de 1919.
Ingeniero, político batllista, gobernante, Juan P Fabini (1876-1962), realizó obras fundamentales en Montevideo, como “la apertura de la avenida Agraciada; la construcción de la rambla costanera sur; la rambla portuaria; la municipalización de los servicios sanitarios, la construcción de los hornos incineradores, y la pavimentación de la ciudad, con hormigón armado”, añade la publicación de la comuna, publicado hace 43 años.
Fabini, inició su carrera pública como integrante de la Junta Económico Administrativa de Montevideo (desde 1914), llegando a su presidencia (1915-1916). En 1920 presidió el Concejo de Administración Departamental. En 1923, fue reelecto. En 1926, ejerció otra vez este cargo, con algunos intervalos hasta que en 1933, a raíz del golpe de estado de Gabriel Terra, renunció. En las elecciones de 1942, presentó su candidatura, y se convirtió en Intendente Municipal de Montevideo (1943-1947). En esa época, el dominio de los colorados era extremo. Este partido alcanzó casi el 63 % de los votos.

Dos fueron las sedes de los gobiernos de la capital nacional: el “Palacio Jackson”, ubicado en 18 de Julio y la Plaza Cagancha, a partir de 1909; y el actual “Palacio Municipal”, inaugurado en 1941.
La nómina de gobernantes colorados de Montevideo, es muy extensa. Existen, sin embargo, algunas figuras centrales. Tal es el caso del ingeniero Luis P Ponce (1877-1928) que presidió el Concejo de Administración Departamental (1920-1923; 1924-1925). Ponce, que era profesor de puentes de la entonces Facultad de Matemáticas, de la que fue decano, dirigió la construcción de importantes puentes en el interior del país, como el de Paso del Pache, sobre el río Santa Lucía; Paso del Borracho, en el río Negro y los pasos de Picón y Espinosa, sobre el Canelón Chico.
Un ex presidente del gobierno colegiado capitalino (1932-1933) e Intendente Municipal (1933-1937), Alberto Dagnino (1871-1954), integrante de la dirección del Partido Colorado, avanzó en la ejecución de las obras de la rambla sur y en la denominada, entonces, avenida Agraciada. En 1946, después de estar una década sin ocupar cargos públicos, resultó electo edil, fue confirmado en su mandato, en las elecciones de 1950, y falleció ocupando una banca en el legislativo departamental, en mayo de 1954.

El agrimensor Germán Barbato (1896-1965), estuvo en dos períodos en la Intendencia capitalina. En 1948, cuando renunció a la comuna Andrés Martínez Trueba (1884-1959), por razones de salud (estuvo un año, desde febrero de 1947), ingresó entonces Barbato, reelecto en 1950, se alejó de esta función, en setiembre de 1954. Entre otras obras realizadas durante su mandato, se recuerda la construcción del Planetario Municipal. Martínez Trueba, volvería rápidamente a la arena política. Presidió el Banco República; presidió a la República (primer mandatario entre 1951- 1952), y el primer Concejo Nacional de Gobierno (1952-1955).

El 30 de noviembre de 1958 los colorados fueron derrotados por los blancos y en Montevideo hubo un gobierno del Partido Nacional que encabezó Daniel Fernández Crespo (1959 -1962), y Luis Alberto Fígoli (1962-1963). En la siguiente elección, los colorados recuperaron la mayoría. El Consejo Departamental pasó a ser encabezado por el escribano Ledo Arroyo Torres, que estuvo dos años (1963-1965), y por el educador Fermín Sorhueta (1965-1967); dos relevantes figuras del batllismo. Los blancos nunca más triunfaron en Montevideo.
En su primera comparecencia electoral (1971), el Frente Amplio (FA) desplazó al Partido Nacional como segunda fuerza política en la principal circunscripción del país, pero los colorados siguieron imponiéndose (Oscar Víctor Rachetti, que siguió siendo intendente en dictadura, hasta 1982).

Durante 14 años administró rigurosa y concienzudamente el erario montevideano. El contribuyente, en privado, así lo reconoce. Por ello lo reeligió – inequívoca y ampliamente- en 1971. 
Si permaneció después del golpe (como los demás intendentes, excepto el  wilsonista Mario Amaral, en Rocha) también es verdad que mantuvo bastante independencia de criterios. Privatizó la Amdet, -pese a la contra militar- dividiéndola en cooperativas cuyos titulares eran, notoriamente opositores, lo cual le costó duros reproches castrenses…
Como Intendente, en ese difícil período, ni aplaudió  persecuciones ni se dejó imponer militares o allegados en cargos claves. Renunció en 1983 tras soportar presiones para ello, y hasta llegó a aportar fondos de su gestión superavitaria al ya tambaleante gobierno nacional.
Casi finalizando su gestión, inició negociaciones para solucionar la mayor parte de los problemas de saneamiento. Prolegómeno de la firma con el BID del préstamo para financiar la obra de Disposición Final de Aguas Residuales...

Simultáneamente, ensanchó Avenida Italia; reformó buenos tramos de la rambla, embelleciendo especialmente el entorno del puerto del Buceo; culminó el entonces necesario viaducto sobre Agraciada, el puente sobre la calle Sarmiento, el estadio Charrúa, y  concluyó el Palacio Municipal..
Inclusive, quizá dribleando la censura imperante en 1974, ante los modestísimos recursos que manejaba la entonces Comisión Municipal de Fiestas, entregó el Carnaval a Daecpu.
Talvez fue el primero en llevar a la Sinfónica o a la Comedia Nacional -cuando no grupos instrumentales como “Tres para el Jazz” entre otros-, por los barrios, sin tanta cobertura mediática, aunque eficazmente. 

En la apertura (1984), el gobernante, fue Aquiles Lanza, del Batllismo Unido.



Graduado como médico en 1954 se especializó en cirugía , actividad en la cual alcanzó un gran destaque.
Militante de la Lista 15 liderada por Luis Batlle Berre, en 1962 cofundó junto a Zelmar Michelini la Lista 99, por la que fue electo diputado en los comicios de ese año. Cuatro años después, en las elecciones de 1966, acompañó a Michelini como candidato a Vicepresidente de la República, en la fórmula presidencial que éste encabezó. En esos comicios reconquistó su banca en la Cámara Baja. Tiempo después, se distanció de la Lista 99 y se acercó al gobierno de Jorge Pacheco Areco, que en 1968 lo designó director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), y luego, en 1969, de la Oficina del Servicio Civil. Entre 1970 y 1971 volvió a ser director de la OPP. En 1973 fue designado integrante del Consejo Nacional de Educación (CONAE) recientemente creado, pero renunció a su cargo al producirse el golpe de Estado del 27 de junio de 1973.
A finales de la dictadura, entre 1982 y 1984, tuvo un rol fundamental en la formulación del nuevo programa de su partido, titulado "Por un Uruguay para todos". En el acto final previo a las elecciones, definió su futura política si era electo Intendente de la capital, como "una revolución en paz". Al finalizar la dictadura militar, tras las elecciones de noviembre de 1984, Aquiles Lanza fue electo Intendente de Montevideo, con el apoyo de los principales grupos batllistas, cuyo candidato presidencial en dichos comicios Julio María Sanguinetti, obtuvo la presidencia de la República. Asumió la titularidad del ejecutivo departamental de la capital el 15 de febrero de 1985, y se desempeñó en dicho cargo durante sólo nueve meses, al cabo de los cuales falleció, a consecuencia de una crisis cardíaca, con sólo 61 años de edad. Su trabajo al frente de dicha Intendencia demostró su fuerte compromiso social. Colaboró en la ejecución de un plan alimentario de emergencia, impulsó la construcción de viviendas para erradicar asentamientos pobres, y creó una Unidad Asesora (UAPE) que estableció un contacto directo con las comisiones vecinales y grupos juveniles. También desarrolló un amplio programa de actividades culturales en los barrios y mejoró el servicio de policlínicas municipales de atención primaria.

Es a partir de las elecciones de 1989, que todo cambió. 
  • 1942: 62,95 %
  • 1946: 45,84 %
  • 1950: 4, 80 %
  • 1954: 51,33 %
  • 1958: 36,32 % (triunfaron los blancos)
  • 1962: 45,91 %
  • 1966: 51, 15 %
  • 1971: 39, 50 % (segunda fuerza, el FA, con el 30,14 %)
  • (dictadura militar, junio de 1973- marzo de 1985)
  • 1984: 36,04 %,




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