Democracia restaurada, reformas estructurales y crisis sistémica (1985-2002)
Cuando el 1º de marzo de 1985 asumió la presidencia Julio María Sanguinetti, el Uruguay no solo recuperaba la institucionalidad republicana tras doce años de autoritarismo; heredaba una estructura económica profundamente transformada por la dictadura. La transición fue pactada y gradual. Como ha señalado Gerardo Caetano, la salida democrática uruguaya privilegió la estabilidad institucional y la negociación política antes que una ruptura estructural profunda con el pasado inmediato (Caetano, 2011). Ese condicionamiento marcaría las dos décadas siguientes.
